Pues sí, es así,
¿o no?,
que no sabe ni dios
lo que aún me haces sufrir.
Y sin avisar ni querer
di la vuelta en la tuerca
estallando en mi garganta,
y una pena se me anuda,
que tontera de Neruda,
que tontera:
¿viene el cielo y canta?
Ni viene cielo,
ni nadie canta,
ni las nubes se levantan,
ni los pájaros se fueron.
Aquí todo es
vanidad de maridajes
que se dijo en pentecontés,
según hermano de Manuel,
aquí todo es
certedad de falsedades,
con un mundo de paisajes
sin prosa ni clavel.
Anda el jaleo subido,
y en el lecho, adormecido,
un alma prisionero,
yo nunca fui el primero
para ninguna primera mujer.
Esto es lo que hay que saber.
Todo lo demás sosobra
como el plano de la obra
que se hará al revés.
Juego, luego, ruego,
por un mar sin concesiones,
por cofradías sin emociones,
por el miedo marinero
a los asuntos del querer.
Porque me haces sufrir,
por eso deliro,
y ya no sé lo que escribo
para esta mujer.
Porque me haces sufrir
con la frialdad de tu mente,
y con tu indecente
manera de ir.
Porque me haces sufrir
escribiendo en el aire
que ni mira ni arde
para hacerme latir.
Porque me haces sufrir,
porque yo no soy nadie,
si tú eres alguien
que ya no quiere venir.
martes, 25 de noviembre de 2014
lunes, 24 de noviembre de 2014
CANCIONES BREVES
Espera, espera,
y esperando pasaban
los blancos cerezos
y la lluvia escarchada,
sueña, sueña,
y soñando llegaban
los pasos del tiempo
y el olvido del alma.
*
Me quería, decía,
y yo me lo creí,
ahora vive en mí
una pena mía,
me quería, decía,
yo también a ti,
y te lo fui a decir
pero no te hería.
*
Cuando el amor es llanto,
cuando el beso sangra,
cuando mirar amarga,
yo me aparto,
cuando el odio viertes,
cuando el gesto apartas,
cuando ya no cantas,
me retienes.
y esperando pasaban
los blancos cerezos
y la lluvia escarchada,
sueña, sueña,
y soñando llegaban
los pasos del tiempo
y el olvido del alma.
*
Me quería, decía,
y yo me lo creí,
ahora vive en mí
una pena mía,
me quería, decía,
yo también a ti,
y te lo fui a decir
pero no te hería.
*
Cuando el amor es llanto,
cuando el beso sangra,
cuando mirar amarga,
yo me aparto,
cuando el odio viertes,
cuando el gesto apartas,
cuando ya no cantas,
me retienes.
MÁS QUE SUEÑO ES DOLOR
En este momento de mi vida yo me paré,
solo sobre papel sobrevivía en la deriva,
y en la calma anochecida me olvidaba de mi ser,
sin saber que hacer en mis idas y venidas,
inventaba estar y huida, y no podía tener
sueño de anochecer o parada adormecida,
humos de fatiga y oculto amanecer,
ello no supo ver, quizás no me quería.
Este pan del labrador, más que sueño es dolor,
es viento frío, no resplandece como gotas de rocío,
los cristales de luz, que una vez miramos los dos,
se empañaron con la niebla del corazón vacío.
Porque, en este momento de mi vida, yo quería saber
hacia dónde navegabas alejándote del día,
y verte en el vida mía con las brisas del querer,
hasta dónde tú me amabas, hasta dónde te quería,
pensaba al callar en un silencio por temer
si no fueras a creer que por una palabra adormecida,
toda la vida se iba por el silencio de este papel
que se me agregó sin saber, que se me dió y no quería.
Esta red del pescador, más que sueño es dolor,
es lanzar la mirada hacia los tiempos vacíos,
y no poder hacer mío en los latidos de mi corazón
lo que para mí fuiste una vez cuando estuve contigo.
solo sobre papel sobrevivía en la deriva,
y en la calma anochecida me olvidaba de mi ser,
sin saber que hacer en mis idas y venidas,
inventaba estar y huida, y no podía tener
sueño de anochecer o parada adormecida,
humos de fatiga y oculto amanecer,
ello no supo ver, quizás no me quería.
Este pan del labrador, más que sueño es dolor,
es viento frío, no resplandece como gotas de rocío,
los cristales de luz, que una vez miramos los dos,
se empañaron con la niebla del corazón vacío.
Porque, en este momento de mi vida, yo quería saber
hacia dónde navegabas alejándote del día,
y verte en el vida mía con las brisas del querer,
hasta dónde tú me amabas, hasta dónde te quería,
pensaba al callar en un silencio por temer
si no fueras a creer que por una palabra adormecida,
toda la vida se iba por el silencio de este papel
que se me agregó sin saber, que se me dió y no quería.
Esta red del pescador, más que sueño es dolor,
es lanzar la mirada hacia los tiempos vacíos,
y no poder hacer mío en los latidos de mi corazón
lo que para mí fuiste una vez cuando estuve contigo.
LA CASA
Yo la vi,
estaba allí
como hipnotizada,
sobre las hojas otoñales
crujiendo a su paso,
hilos filtrados por robles
y gotas frías del cielo,
el sendero
que subía
y bajaba,
sobre fango marcas de paso,
quizás de leñador alejado
por las penas de los años,
en la casa,
me parecía
que nadie habitaba,
el perro guardián se cubría
tras el vallado
y pasaba el invierno,
si no fuera
por el humo
que exhalaba,
una tumba me parecía,
o una pìntura que se desangraba
como un suicida en el baño,
y allí la viví
cada tarde
angustiada,
y el jardín se diluía
como una caja de sorpresas
en las manos de un preso.
estaba allí
como hipnotizada,
sobre las hojas otoñales
crujiendo a su paso,
hilos filtrados por robles
y gotas frías del cielo,
el sendero
que subía
y bajaba,
sobre fango marcas de paso,
quizás de leñador alejado
por las penas de los años,
en la casa,
me parecía
que nadie habitaba,
el perro guardián se cubría
tras el vallado
y pasaba el invierno,
si no fuera
por el humo
que exhalaba,
una tumba me parecía,
o una pìntura que se desangraba
como un suicida en el baño,
y allí la viví
cada tarde
angustiada,
y el jardín se diluía
como una caja de sorpresas
en las manos de un preso.
viernes, 21 de noviembre de 2014
CHAU CHAU
Oye nena, vaya rollo decir
que casi todo lo hicimos mal
cuando ya nos decíamos
chau chau.
Tanto discutir por el film
por lo planeado y casual,
por los aliñados mundiales,
con el gin con el hielo,
y los deseos sexuales
en el bolsillo muy secos.
Oye bebé, vaya chungo largar
que todo fue como así
que ni fu que ni fa
al decirnos chau chau.
Y un besito formal,
vaya rollo,
que genial,
y un paga tú pago yo,
y dos vecinos con ron
se lo pasan fatal.
El tipo de la barra
se ríe y se encara
al decirnos
chau chau.
¿Chau chau?
chaucito no más
y porque empieza a tronar
que si no tú verás.
En la próxima estación
te bajas tú o me bajo yo,
pero yo no sigo en este plan
de chautear sin pasión,
que ya es un muermo
el diario y tonto plan
de bailar como un kan kan
una fiesta o colofón,
y acordome del colchón
dando vueltas en tu lugar,
y ya no pudo pensar
en este lioso follón,
con el chau sideral
aproveche la ocasión,
dele ya al percutor
de la puerta del final.
que casi todo lo hicimos mal
cuando ya nos decíamos
chau chau.
Tanto discutir por el film
por lo planeado y casual,
por los aliñados mundiales,
con el gin con el hielo,
y los deseos sexuales
en el bolsillo muy secos.
Oye bebé, vaya chungo largar
que todo fue como así
que ni fu que ni fa
al decirnos chau chau.
Y un besito formal,
vaya rollo,
que genial,
y un paga tú pago yo,
y dos vecinos con ron
se lo pasan fatal.
El tipo de la barra
se ríe y se encara
al decirnos
chau chau.
¿Chau chau?
chaucito no más
y porque empieza a tronar
que si no tú verás.
En la próxima estación
te bajas tú o me bajo yo,
pero yo no sigo en este plan
de chautear sin pasión,
que ya es un muermo
el diario y tonto plan
de bailar como un kan kan
una fiesta o colofón,
y acordome del colchón
dando vueltas en tu lugar,
y ya no pudo pensar
en este lioso follón,
con el chau sideral
aproveche la ocasión,
dele ya al percutor
de la puerta del final.
SOS
Yo no sé si ya no hay formas
en las historias que no vienen,
y si en el tiempo se devuelven
las palabras que no brotan,
y por los tiempos de vacíos,
en el camino, se detienen
el fluir de sangre hirviente
que se secan en los ríos,
y parece que en las sombras
de los sueños se enmudecen
los deseos, y no vuelven
por tiranía de la memoria.
Ya en la poesía no transmito,
y algún amor desaparece,
y por el aire van y crecen
olvido y más olvidos,
y las vidas unidas otrora
se separan, desvanecen,
y este momento se parece
al fallecimiento de una ola,
que a pesar que construimos
mundo azul y mundo verde,
verme a mí, y yo a verte,
nos hicimos asesinos.
Poco importan las cosas
que no se comparten, no crecen
entre dos miradas que se vencen
por la ineptitud de las horas,
más que de las palabras huimos
creo yo o me parece
que nunca fuimos tan decentes
para las verdades decirnos,
pero si aún no llegó la hora
en que ya no puedo convencerte,
ven a mí, que quiero verte
otra vez conmigo, a solas.
en las historias que no vienen,
y si en el tiempo se devuelven
las palabras que no brotan,
y por los tiempos de vacíos,
en el camino, se detienen
el fluir de sangre hirviente
que se secan en los ríos,
y parece que en las sombras
de los sueños se enmudecen
los deseos, y no vuelven
por tiranía de la memoria.
Ya en la poesía no transmito,
y algún amor desaparece,
y por el aire van y crecen
olvido y más olvidos,
y las vidas unidas otrora
se separan, desvanecen,
y este momento se parece
al fallecimiento de una ola,
que a pesar que construimos
mundo azul y mundo verde,
verme a mí, y yo a verte,
nos hicimos asesinos.
Poco importan las cosas
que no se comparten, no crecen
entre dos miradas que se vencen
por la ineptitud de las horas,
más que de las palabras huimos
creo yo o me parece
que nunca fuimos tan decentes
para las verdades decirnos,
pero si aún no llegó la hora
en que ya no puedo convencerte,
ven a mí, que quiero verte
otra vez conmigo, a solas.
jueves, 20 de noviembre de 2014
SI NO FUERAS
Si no fuera porque así no nos hemos querido,
o porque otras palabras nunca sucedieron,
acopladas a nuestras noches
de tiempos y vientos,
o porque imposible que fuéramos otros,
o un invento de una máquina biónica,
o un inútil proyecto,
si no fuera porque así no fue,
si no quiero admitirlo, y lo sé,
por más astros que emigren
al ocaso fatal.
Si no fuera porque la memoria se espanta,
o porque en medio de la nada no hay nada,
si no fueras tú quien casi no me quisiera,
si fueras tú otra persona que calla.
O porque en la vida todo es casual,
y como tal, se repetirá, quien lo sabe,
todo es juntar el soñar con el hambre.
Si no fuera porque tú te esmeras,
te compras una capa y te cubres vestida.
Porque tu lenta huida no lleva a ningún lado
o porque yo me he quedado
esperando en la esquina.
Si fueran amores fáciles de consagrar,
de lograr, como un salmón macho
que asciende de hembra,
si no fuera porque cualquier otra cosa
sería una mierda.
Si no fuera como una locura
colgada y sin pecho,
bajo una lluvia de cristales
ehmohecidos con el tiempo,
si no fuera porque no son alimañas
que sangran en tu cuello.
Si no fuera de otra manera,
si no fueras.
o porque otras palabras nunca sucedieron,
acopladas a nuestras noches
de tiempos y vientos,
o porque imposible que fuéramos otros,
o un invento de una máquina biónica,
o un inútil proyecto,
si no fuera porque así no fue,
si no quiero admitirlo, y lo sé,
por más astros que emigren
al ocaso fatal.
Si no fuera porque la memoria se espanta,
o porque en medio de la nada no hay nada,
si no fueras tú quien casi no me quisiera,
si fueras tú otra persona que calla.
O porque en la vida todo es casual,
y como tal, se repetirá, quien lo sabe,
todo es juntar el soñar con el hambre.
Si no fuera porque tú te esmeras,
te compras una capa y te cubres vestida.
Porque tu lenta huida no lleva a ningún lado
o porque yo me he quedado
esperando en la esquina.
Si fueran amores fáciles de consagrar,
de lograr, como un salmón macho
que asciende de hembra,
si no fuera porque cualquier otra cosa
sería una mierda.
Si no fuera como una locura
colgada y sin pecho,
bajo una lluvia de cristales
ehmohecidos con el tiempo,
si no fuera porque no son alimañas
que sangran en tu cuello.
Si no fuera de otra manera,
si no fueras.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
LOS DRAGOPATOS
| Pintrura de P.Humada |
A MI SOBRINA, UNA PRINCESA
Cuentan en una leyenda
que en un asteroide muy lejano
vivía una bonita princesa
vestida de rojo y blanco,
y en su astro iba ella
entre volcanes paseando,
ya callados y sin sorpresas
que le trajeran regalos,
y mirando las estrellas
en el firmamento azulado,
pensaba que si ellas
también se han apagado,
más las había como fresa,
y como azafrán anaranjado,
y verdes y violetas,
y azules de brillo blanco.
Unas siempre estaban quietas,
y otras siempre van volando,
unas grandes o pequeñas,
y pequeñitas como un grano,
y cuando las miraba a ellas
siempre estaba imaginando,
que allí vivían las princesas
con otros seres a su lado.
y así soñando la princesa
se iba durmiendo llorando,
y sus lagrimitas de tristeza
cada volcán iba llenando,
y así de esta manera
sus volcanes ya son lagos,
con agua de la princesa,
que aún seguía soñando,
y al ver que en esta estrella,
se cubría de muchos lagos,
acudieron hacia ella
amarillos dragopatos,
y llegaron por centenas
alegres y saltando,
unos beben, otros juegan,
volando de lago a lago,
y despertó la princesa,
y al ver los dragopatos,
les preguntó sin con ella
seguirián en el astro,
y ellos dijeron quererla
como princesa a su lado,
pues sus lagos de tristeza
alegres le han llamado.
Y de esta forma la princesa
vivió feliz con dragopatos,
en su pequeñita estrella
con un cielo azulado.
Enseñanza:
Llora pues mientras sueñas
cuando estés desesperado,
que en una lágrima se encierra
la semilla de un milagro.
SED AMARGA
Entre lo que somos y lo que fuimos
se inutilizan las palabras,
de lo falso y lo divino,
de amargura blanca,
¿dónde está quien fue una vez ?
yo no sé si lo sabré,
me amarga,
han pasado ya los años,
y me he perdido para amarla,
no en la distancia, no por favor,
no en esa barca,
¿dónde estás? ven una vez
y dime si todo fue
prisión y ancla,
y en este tiempo que escribo
estas extrañas palabras,
me cobijo como un faro
en los lados de una playa,
¿dónde estás? ¿qué de tu ser?
como me gustaría saber
si aún te lanzas,
con el tiempo va el olvido,
porque la distancia cansa,
pero yo aquí sigo
con un nudo en la garganta,
que de ti yo tengo sed,
que de ti quiero saber
si aún me amas.
se inutilizan las palabras,
de lo falso y lo divino,
de amargura blanca,
¿dónde está quien fue una vez ?
yo no sé si lo sabré,
me amarga,
han pasado ya los años,
y me he perdido para amarla,
no en la distancia, no por favor,
no en esa barca,
¿dónde estás? ven una vez
y dime si todo fue
prisión y ancla,
y en este tiempo que escribo
estas extrañas palabras,
me cobijo como un faro
en los lados de una playa,
¿dónde estás? ¿qué de tu ser?
como me gustaría saber
si aún te lanzas,
con el tiempo va el olvido,
porque la distancia cansa,
pero yo aquí sigo
con un nudo en la garganta,
que de ti yo tengo sed,
que de ti quiero saber
si aún me amas.
martes, 11 de noviembre de 2014
LA CONDICIÓN DEL SER
Entre rumores voy por el camino de las medio verdades,
por alameda y robledales, por las riberas con sus trinos,
y yo no tengo más destino que luchar contra maldades,
y buscar como olivares un poquito del Sol y su brillo,
que nos metemos como grillos en jaulas y crueldades,
y unos ocupan lugares, y otros huyen despavoridos,
más aparecen, bienvenidos, los justos en sus lugares,
y no hay vientos ni andares que rompan los caminos,
porque todo viene y todo es ido por mucho que se amparen,
con el nacido que bien hace ir almacenando en su silo,
el poco o mucho trigo y cuidando que no desgrane,
auyentando ese anclaje de los sueños sin sentido,
mi corazón bien ha sido dolor por causas graves,
más siempre brisa suave me ha endulzado lo vivido,
que vivido es lo vivido, y lo no vivido nunca vale,
pues aún siendo desiguales todos somos lo mismo.
por alameda y robledales, por las riberas con sus trinos,
y yo no tengo más destino que luchar contra maldades,
y buscar como olivares un poquito del Sol y su brillo,
que nos metemos como grillos en jaulas y crueldades,
y unos ocupan lugares, y otros huyen despavoridos,
más aparecen, bienvenidos, los justos en sus lugares,
y no hay vientos ni andares que rompan los caminos,
porque todo viene y todo es ido por mucho que se amparen,
con el nacido que bien hace ir almacenando en su silo,
el poco o mucho trigo y cuidando que no desgrane,
auyentando ese anclaje de los sueños sin sentido,
mi corazón bien ha sido dolor por causas graves,
más siempre brisa suave me ha endulzado lo vivido,
que vivido es lo vivido, y lo no vivido nunca vale,
pues aún siendo desiguales todos somos lo mismo.
lunes, 10 de noviembre de 2014
LAS CUATRO REGLAS
Por la vida vamos con el más,
aprendiendo del verbo y la persona,
de la música y las cosas
con su azúcar y con su sal.
Y también con el menos,
de fracasos que nos abordan,
del silencio y de la sorda
codicia de nuestros remos.
Y con la diaria multiplicación
de la estrella y de la aurora,
de la luz de las farolas
de estación en estación.
Y finalmente con el dividir
inevitable de la persona,
ora triste, ora sorna,
estallando en sin vivir.
aprendiendo del verbo y la persona,
de la música y las cosas
con su azúcar y con su sal.
Y también con el menos,
de fracasos que nos abordan,
del silencio y de la sorda
codicia de nuestros remos.
Y con la diaria multiplicación
de la estrella y de la aurora,
de la luz de las farolas
de estación en estación.
Y finalmente con el dividir
inevitable de la persona,
ora triste, ora sorna,
estallando en sin vivir.
APRENDÍ MALAMENTE
Aprendí a fingir que me sobras,
que nunca te vi, que nunca te hablé,
como una rebeldía visceral,
te llevaste mi formalidad,
mi foto tamaño carnet,
y el vaivén de las olas.
Te olvidé mucho tiempo atrás,
en el augurio de un dulce café
con que me decías historia,
y no es por mala memoria,
es la defensa del ser
para no dejarse lastrar.
Sí, que le voy a hacer, te olvidé,
como un labriego olvida su pan,
como un molino su noria,
la rebeldía a la caduca historia,
y borrar que nunca fue un mal
el que mató el vivir con tu ser.
Y me disculpo, pero es necesidad,
decidir no querer ya ver
los latidos que a mí ya me sobran,
y aquellos instantes indemnes de sombras,
que se asomaron en nuestro ser
de olas hirvientes de mar.
Te olvidé pues no podía ser
que hipotecáramos el resto de historias
que, al menos, yo quería cobrar,
no se puede echar a andar
sin los pies y con su sangre que ahoga
otro conocimiento, otro saber.
A sabiendas de que entre dos personas
un pacto mínimo debería ser,
yo te olvidé y aún al fallar
ya nada será igual,
porque aún quisiera saber
si fue todo en serio, y no medio broma.
que nunca te vi, que nunca te hablé,
como una rebeldía visceral,
te llevaste mi formalidad,
mi foto tamaño carnet,
y el vaivén de las olas.
Te olvidé mucho tiempo atrás,
en el augurio de un dulce café
con que me decías historia,
y no es por mala memoria,
es la defensa del ser
para no dejarse lastrar.
Sí, que le voy a hacer, te olvidé,
como un labriego olvida su pan,
como un molino su noria,
la rebeldía a la caduca historia,
y borrar que nunca fue un mal
el que mató el vivir con tu ser.
Y me disculpo, pero es necesidad,
decidir no querer ya ver
los latidos que a mí ya me sobran,
y aquellos instantes indemnes de sombras,
que se asomaron en nuestro ser
de olas hirvientes de mar.
Te olvidé pues no podía ser
que hipotecáramos el resto de historias
que, al menos, yo quería cobrar,
no se puede echar a andar
sin los pies y con su sangre que ahoga
otro conocimiento, otro saber.
A sabiendas de que entre dos personas
un pacto mínimo debería ser,
yo te olvidé y aún al fallar
ya nada será igual,
porque aún quisiera saber
si fue todo en serio, y no medio broma.
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