Y cuando no la abra,
sentiré que estais en la lista
haciéndome compañía,
y de esta forma
notaré
que el silencio de mis días
pasan,
pasan, como pasan,
las continuas mañanas,
con su Sol ascendente
y el instante
trascendente
que apareces cada día,
y la noche del día,
y la tarde de en medio,
que en su calidez prendo
la luz del alma mía,
y se os haga lucero,
como sentimiento primero,
como pensamiento amable,
alegre y constante,
de música y verbo,
la palabra sin hierro
oxidado por nadie,
es cierto y me vale,
por cariño y esmero,
abro el sendero
para mis humanidades,
para los que quiero,
para los que me quieren,
para los que no hieren,
para los que me pidieron perdón
si me hirieron,
así es tu bondad
y tu verdad,
limpia la tierra,
cuida los vientos,
eterniza ese momento
que se debe quedar,
pues se queda en el alma,
en nuestra memoria en el tiempo,
y el feliz sentimiento
de que volverás,
aquí me teneis,
siempre lo sabéis,
sé que lo sabéis,
y me debe bastar,
y es por eso
que no temo cerrar,
porque sé que estaréis,
siempre estaremos
porque te queremos,
porque, queriéndote,
nos queremos,
porque si estás
todo será
como empezar de nuevo,
como reiniciar el vuelo
aún por las mismas riberas,
aún por los mismos senderos,
con vosotros estoy
porque estáis en mí,
con vosotros voy
ahora y siempre
y hasta el fin.
jueves, 12 de marzo de 2015
DESEMBOCAR JUNTOS
Me gustaría que tú quisieras
ser un ave junto a mí,
y volar por la riberas
bajo la Luna de abril,
no ser alma prisionera,
ni quemarse bajo el Sol,
me gustaría que tú quisieras
hacer camino entre los dos.
Yo también te quisiera
amaneciendo junto a mí,
y decorar las primaveras
como las flores en un jardín,
ser almas compañeras,
y alimentar nuestro amor,
yo también te quisiera
junto a mí bajo el Sol.
Para siempre aquí me tienes
en cada uno de tus días,
y si acaso tú no vienes
te buscaré con valentía,
pues nunca se detiene
mi deseo de abrazarte,
para siempre aquí me tienes
con mis brazos por delante.
Tú también me tienes,
y si alguna vez te apenas,
yo romperé esas cadenas
que triste te retienen,
que has de saber amor
que quiero vivir para ti,
tú también me tienes,
quita soledad a tu dolor.
Yo, lo que quiero contigo,
es ser valiente en amarte,
y cada día expresarte
que te quiero más conmigo,
y que superemos enemigos
que rompen corazón,
yo, lo que quiero contigo
es mirarnos, amor.
Y yo más que amigos,
que seamos compañeros,
y leales testigos
de nuestras vidas por llegar,
y cariño compartido,
y el futuro por explorar,
yo, lo que quiero contigo
es llegar siempre juntos...
al mar.
ser un ave junto a mí,
y volar por la riberas
bajo la Luna de abril,
no ser alma prisionera,
ni quemarse bajo el Sol,
me gustaría que tú quisieras
hacer camino entre los dos.
Yo también te quisiera
amaneciendo junto a mí,
y decorar las primaveras
como las flores en un jardín,
ser almas compañeras,
y alimentar nuestro amor,
yo también te quisiera
junto a mí bajo el Sol.
Para siempre aquí me tienes
en cada uno de tus días,
y si acaso tú no vienes
te buscaré con valentía,
pues nunca se detiene
mi deseo de abrazarte,
para siempre aquí me tienes
con mis brazos por delante.
Tú también me tienes,
y si alguna vez te apenas,
yo romperé esas cadenas
que triste te retienen,
que has de saber amor
que quiero vivir para ti,
tú también me tienes,
quita soledad a tu dolor.
Yo, lo que quiero contigo,
es ser valiente en amarte,
y cada día expresarte
que te quiero más conmigo,
y que superemos enemigos
que rompen corazón,
yo, lo que quiero contigo
es mirarnos, amor.
Y yo más que amigos,
que seamos compañeros,
y leales testigos
de nuestras vidas por llegar,
y cariño compartido,
y el futuro por explorar,
yo, lo que quiero contigo
es llegar siempre juntos...
al mar.
EN ESTOS PEQUEÑOS MOMENTOS
En estos pequeños momentos, que pienso solo en ti,
elevo una brújula sostenida contra el viento,
las ganas no se pierden en mí, te grito y te llamo,
pero no sé si mi voz alerta tu cuerpo,
vayas donde vayas me alcanza algún rumor,
sencillas huellas vivas, y la aguja enloqueció,
tanto abarcas que se gira trastornada,
tanta esperanza y nada, tanta ¡ay dios!,
las que me hacen llorar, entonces,
estoy nada en lo máximo de la felicidad,
estoy nada en lo máximo de la felicidad,
verte al cabo de los años y ver como has cambiado,
¿cómo podría decirte lo que entonces por ti
siento?,
son esas palabras que nunca salen,
tan solo el farol que a la noche
con su tibia luz calienta mi cabello,
ese, ese seré yo, acaso al verte,
sentiría aún más la dicha del encuentro,
entonces, juntos, estaríamos hasta la
eternidad
deliciosamente
separados.
YA ESTÁ AQUÍ LA PRIMAVERA
¡Ya está aquí la primavera!
¡Ya está aquí la primavera
y la gente se volvía,
mirando a este loco,
que en el parque lo cantaba
Si aún estamos por febrero,
faltan días por llegar,
le decían los demás
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Y la gente le decía
que era invierno todavía,
y que había que esperar
Pero alegre, ignorando,
él seguía cantando
¡Ya está aquí la primavera
con sus rosas y geranios!
Y un niño que pasaba,
ilusionado lo miraba
e hizo coro en su cantar,
más su madre, sorprendida,
por esta inciativa
se lo quería llevar
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Más otros niños que llegaban,
a los dos se le sumaban
¡Ya está aquí la primavera
con sus flores por sus ramas!
Y como si fuera milagroso,
el parque se llenó precioso
pues comenzó a brotar
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Solo un loco y los niños
ven las cosas que ya llegan,
las olas de la primavera
y las flores del mar
¡Ya está aquí la primavera!
el adulto está a la espera,
el loco y los niños cantan,
mientras la van a buscar.
¡Ya está aquí la primavera
y la gente se volvía,
mirando a este loco,
que en el parque lo cantaba
Si aún estamos por febrero,
faltan días por llegar,
le decían los demás
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Y la gente le decía
que era invierno todavía,
y que había que esperar
Pero alegre, ignorando,
él seguía cantando
¡Ya está aquí la primavera
con sus rosas y geranios!
Y un niño que pasaba,
ilusionado lo miraba
e hizo coro en su cantar,
más su madre, sorprendida,
por esta inciativa
se lo quería llevar
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Más otros niños que llegaban,
a los dos se le sumaban
¡Ya está aquí la primavera
con sus flores por sus ramas!
Y como si fuera milagroso,
el parque se llenó precioso
pues comenzó a brotar
¡Ya está aquí la primavera
verdecita como el mar!
Solo un loco y los niños
ven las cosas que ya llegan,
las olas de la primavera
y las flores del mar
¡Ya está aquí la primavera!
el adulto está a la espera,
el loco y los niños cantan,
mientras la van a buscar.
miércoles, 11 de marzo de 2015
QUEDAR EN TI
Qué quedará de mí sino lo que quede en ti,
como las gotas del rocío abandonadas en el alba,
filtrándose en la madrugada
con los olores del jazmín,
la noche expresa el deseo de velar,
soñar y navegar por los recuerdos de ti,
nada quedaría si yo me fuera
y en el pasado queden yertas
tus sueños por amarme,
ya no podría armarme para afrontar el devenir
si no sintiera de ti tu deseo de acompañarme.
Uno solo nunca es más
si en otro nunca da
los regalos de querer,
y será la vida como es,
más nada de ella quedará
por mucho ruido de su mar.
No quedará nada si yo en ti
no te supe sumergir
en el sueño y la ilusión,
en más planes por venir,
en requerirse el corazón,
en decirse con pasión
que aunque ambos nos queremos
tú siempre me quieres más a mí.
Conservo siempre esta ley
del amor sin egoísmo
que nunca se desea a sí mismo
un amor que yo no doy,
y olvidando, por un momento,
el pasado y el futuro,
no es capaz de mantener cada "hoy"
el mismo sentimiento.
No debemos amarnos más aún
si ya nos amamos hasta morir,
y me conformaré y algún día me iré,
tarde o temprano,
pero, feliz, sabré
que me fui quedando en ti.
como las gotas del rocío abandonadas en el alba,
filtrándose en la madrugada
con los olores del jazmín,
la noche expresa el deseo de velar,
soñar y navegar por los recuerdos de ti,
nada quedaría si yo me fuera
y en el pasado queden yertas
tus sueños por amarme,
ya no podría armarme para afrontar el devenir
si no sintiera de ti tu deseo de acompañarme.
Uno solo nunca es más
si en otro nunca da
los regalos de querer,
y será la vida como es,
más nada de ella quedará
por mucho ruido de su mar.
No quedará nada si yo en ti
no te supe sumergir
en el sueño y la ilusión,
en más planes por venir,
en requerirse el corazón,
en decirse con pasión
que aunque ambos nos queremos
tú siempre me quieres más a mí.
Conservo siempre esta ley
del amor sin egoísmo
que nunca se desea a sí mismo
un amor que yo no doy,
y olvidando, por un momento,
el pasado y el futuro,
no es capaz de mantener cada "hoy"
el mismo sentimiento.
No debemos amarnos más aún
si ya nos amamos hasta morir,
y me conformaré y algún día me iré,
tarde o temprano,
pero, feliz, sabré
que me fui quedando en ti.
martes, 10 de marzo de 2015
NO HAY VUELTA
No me lo puedo dejar de creer,
o sea, después de todo, me dices,
que no era en serio, que me olvide.
Que ahora me pides volver,
pero ¿que te has tomado?
¿tú te crees que se puede volver
después de los cuentos
que me has montado?
Que no lo pensaste bien,
ni las consecuencias ni el parné,
y a mí, que me ha costado un rato
olvidarte,
ir a los lugares de ninguna parte,
viajar por el mundo sin salir del baño,
inapetente por otros frutos salados,
olvidándome de los cumpleaños
de las cabras de mi rebaño,
des humeándome ya el café,
no saber ya que hacer
con el medio azucarillo
que repartíamos a diario,
volverme a hacer fumar...
¿que vuelva?
pero ¿qué te crees que me cuelga?
no querida, vaya plan,
arriesgar a segunda vez fatal.
¿Que me olvide? si ya me olvidé
de hasta mí y de hasta usted,
que no hubo ni hasta luego
y sí seguro novio nuevo,
¿que pasa?
¿que no le funcionó?
pues mira oye, que dolor,
se toma unaS aspirinas
o se va por las esquinas
a ver si viene un viento fresco.
No querida, así no es,
ni para mí ni para usted
ya no hay nada en el futuro,
que me costaron muchos días duros
en los que te olvidé.
No me venga con historias
de que acuda a la memoria
de los cariños del ayer.
Que esos no se tocan,
ahí se quedan,
y no hay ya manera
de que puedan volver.
¿Que se pone triste?
vaya chiste,
no crea que es venganza,
es la simple desesperanza
de que ya nunca jamás
nos volveremos a querer.
o sea, después de todo, me dices,
que no era en serio, que me olvide.
Que ahora me pides volver,
pero ¿que te has tomado?
¿tú te crees que se puede volver
después de los cuentos
que me has montado?
Que no lo pensaste bien,
ni las consecuencias ni el parné,
y a mí, que me ha costado un rato
olvidarte,
ir a los lugares de ninguna parte,
viajar por el mundo sin salir del baño,
inapetente por otros frutos salados,
olvidándome de los cumpleaños
de las cabras de mi rebaño,
des humeándome ya el café,
no saber ya que hacer
con el medio azucarillo
que repartíamos a diario,
volverme a hacer fumar...
¿que vuelva?
pero ¿qué te crees que me cuelga?
no querida, vaya plan,
arriesgar a segunda vez fatal.
¿Que me olvide? si ya me olvidé
de hasta mí y de hasta usted,
que no hubo ni hasta luego
y sí seguro novio nuevo,
¿que pasa?
¿que no le funcionó?
pues mira oye, que dolor,
se toma unaS aspirinas
o se va por las esquinas
a ver si viene un viento fresco.
No querida, así no es,
ni para mí ni para usted
ya no hay nada en el futuro,
que me costaron muchos días duros
en los que te olvidé.
No me venga con historias
de que acuda a la memoria
de los cariños del ayer.
Que esos no se tocan,
ahí se quedan,
y no hay ya manera
de que puedan volver.
¿Que se pone triste?
vaya chiste,
no crea que es venganza,
es la simple desesperanza
de que ya nunca jamás
nos volveremos a querer.
TUS OJOS
He intentado tantas veces un poema erótico,
incluso, no me importa decirlo, hasta porno,
que al final, rendido, sinceramente reconozco
que lo más sensual es mirarte a los ojos.
Porque esos piquitos de luz que te salen,
me hacen hervir algunas cosas en la sangre,
o porque en ellos veo tu deseo insondable,
lo que tarda en llegar, lo que es probable.
Es fácil erotizar un poema con los besos,
o con las manos ir tocando tus pechos,
o con mi sexo ir ansiando tu sexo.
O describir como de pronto te despojo,
o que mi lengua ávida a tu vientre arrojo,
pero no, lo que me pone, es mirarte a los ojos.
incluso, no me importa decirlo, hasta porno,
que al final, rendido, sinceramente reconozco
que lo más sensual es mirarte a los ojos.
Porque esos piquitos de luz que te salen,
me hacen hervir algunas cosas en la sangre,
o porque en ellos veo tu deseo insondable,
lo que tarda en llegar, lo que es probable.
Es fácil erotizar un poema con los besos,
o con las manos ir tocando tus pechos,
o con mi sexo ir ansiando tu sexo.
O describir como de pronto te despojo,
o que mi lengua ávida a tu vientre arrojo,
pero no, lo que me pone, es mirarte a los ojos.
LA CITA
El problema es la toma de muestra,
si es poca se agota pronto,
y si es mucha no es una toma,
y estar seguro que representa al todo,
no necesariamente
las partes centrales,
los extremos también interesan,
las partes blandas, las partes erectas,
arriba y abajo,
derecha e izquierda.
Hay que hacerlo con delicadeza,
de manera que dé la impresión
que lo analizable
siga inalterable.
El probador puede afectar en lo probado,
alterar, confundir, aflojar.
Se requiere un amplio manual
de catadura,
bastante sentido objetivo,
si bien no está mal
algo de caradura.
Tampoco es necesario leerlo entero,
a de previo me refiero,
se puede ir haciendo sobre la marcha
o consultar por la parte adecuada.
Viene bien un paquete de preguntas,
previas, y al buen uso,
de manera que la timidez
no se venza por la furia.
Ten en cuenta que lo tratado
puede ser muy delicado,
se requiere diplomacia
y nada de arrogancia.
La toma debe llegar a los sentidos,
a todos y cada uno, bienvenidos.
Lo normal primero es ver,
después oir y oler,
llegándose al probar
para acabar en el tocar.
Y llegada esta ocasión,
como en un baile de salón,
todos ellos a danzar.
Con ritmo y armonía
organizando la ansiedad,
la curiosidad malsana
y la bestia animal.
Y si al final le satisface,
le convence, le hace,
imagínate la continuación,
pues la muestra fue mínima,
el resto ya es una íntima
y secreta
cosa de entre dos.
si es poca se agota pronto,
y si es mucha no es una toma,
y estar seguro que representa al todo,
no necesariamente
las partes centrales,
los extremos también interesan,
las partes blandas, las partes erectas,
arriba y abajo,
derecha e izquierda.
Hay que hacerlo con delicadeza,
de manera que dé la impresión
que lo analizable
siga inalterable.
El probador puede afectar en lo probado,
alterar, confundir, aflojar.
Se requiere un amplio manual
de catadura,
bastante sentido objetivo,
si bien no está mal
algo de caradura.
Tampoco es necesario leerlo entero,
a de previo me refiero,
se puede ir haciendo sobre la marcha
o consultar por la parte adecuada.
Viene bien un paquete de preguntas,
previas, y al buen uso,
de manera que la timidez
no se venza por la furia.
Ten en cuenta que lo tratado
puede ser muy delicado,
se requiere diplomacia
y nada de arrogancia.
La toma debe llegar a los sentidos,
a todos y cada uno, bienvenidos.
Lo normal primero es ver,
después oir y oler,
llegándose al probar
para acabar en el tocar.
Y llegada esta ocasión,
como en un baile de salón,
todos ellos a danzar.
Con ritmo y armonía
organizando la ansiedad,
la curiosidad malsana
y la bestia animal.
Y si al final le satisface,
le convence, le hace,
imagínate la continuación,
pues la muestra fue mínima,
el resto ya es una íntima
y secreta
cosa de entre dos.
lunes, 9 de marzo de 2015
EL TEMA INCONCLUSO
Este es el famoso poema que nunca se terminará de escribir,
pasen señores por fin, acomódense, saquen el abono,
no estén dispuesto a todo, pueden echarse a dormir.
Este es el famoso poema que nunca se termina,
ningún poema se termina determinantemente
ninguna vez,
siempre quedará algo más por decir,
además, por supuesto, de todo aquello que le sobra,
suele ser casi todo,
o, siendo más sincero, todo.
Esto es así de rotundo y hondo
porque siempre se escribe después de falta de solución,
a hechos ocurridos, ¿para qué la queja?
nadie ha instalado una oficina de protesta para poetas.
Al poeta siempre lo dejan medio tirado,
porque la chica de turno se ha prejubilado como musa,
prefiere ir con corta blusa y pantaloncillo ajustado
por una playa del Caribe domiciliada en Caños de Meca,
leyendo las últimas noticias sobre Bruto, Casio o Décimo,
mientras su último fichaje, mulato al turno,
se preocupa algo más por la undécima.
Lo tiene a huevo con estas emigraciones masivas
que nunca estuvieron de moda, porque siempre estuvieron,
al poeta le cuesta ser embustero dentro de ninguna verdad,
ni tiene la verdad ni sabe estar totalmente enfadado
cuando pasan al lado otros que se van.
El poeta es como una tartaleta de fruta jugosa,
bonito en el escaparate de la tienda de los anhelos,
lleno de huesos y celos, adorable como un algodón,
pero adquiere el perdón de ser in probable,
como una bella arena de playa de ignorado sabor.
Que sueña, haciendo el amor, con lejanas estrellas,
en vez de mirarla a ella con lujuriosa pasión.
No saber mandar a tomar por saco lo virtuoso,
lo delicado o lo ambicioso, la abejita no es oso,
es más bien un esbozo en la falda de ella.
Miles, millones, exponencialmente salen y vuelan,
creyendo que sus palabras vuelan,
o que navegan por extraños mares,
o que se disuelve como el azúcar en los bares,
o que se deleita con el eco del pozo,
o que se seca con el viento de oriente
que nos trae el gran sol con su Venus,
la estrella de oriente, ¡ay la estrella de oriente!
la parida del vientre del nuevo día,
la noche desparecía, intentaba ser ausente.
El mundo le parece como un gran lienzo en blanco
donde hurgar con los dedos cuanto mide el espacio,
y se va por los cantos,
y le da media vuelta
para ver si alguien, detrás, ya ha escrito algo.
No es palabra, te juro por estas que no es la palabra,
sino la orquesta de letras enladrilladas a saco,
y un cabreo explica el atasco
del no afluir de esta riada de temas.
Casi nunca su vida es un drama lleno de penas,
sino que más bien no sabe hacer otra cosa,
se queja en cartas de prosa,
no creo que lo hiciera Espronceda,
pero es su manera de decir que es espina a la rosa.
Algunos, pregunto, ¿escriben por penas?
¿porque desesperan? ¿porque no le esperan?
yo creo que escriben por apuntarse los tantos,
y yo, uno de tantos, en la misma escalera.
He leído de todo, y casi todo me parece un puzzle,
cuyas piezas han sido cambiadas,
que no me explico lo del escarabajo en un viento de fresas,
ni que se sangre esa con el alquitrán de los besos,
pongamos un ejemplo:
"te quiero dormido en mis celosos pechos,
rojos y erectos por tu descrépito mirar,
con hilaridad y la sutil triste mirada,
te quiero entre cercano y lejano
en mi cama".
Sea este ejemplo glorioso, que lo dice su autor,
e intentaré explicarlo yo:
le gustaría que la estuviera esperando cuando su néctar expulse,
y entonces, como en un dulce, su nata vertiera,
y que fueran graciosos mientras se vieran,
y después se fuera
y volviera mañana.
Es decir, lo que quiere es
hacer el amor todos los días, y que se deje de tonterías.
Mira, te voy a decir una cosa,
lo dijo uno ayer, aunque nadie entendió,
cuando se dice amor, se presenta en siglas,
"antes morir o rebelión",
y si se dice te quiero,
te entendí querida,
últimamente intento entenderte
rindiéndome, o,
te entendí querida.
Cosa que ella nunca entendió.
¿Cómo se hace? de mil maneras, añade más miles,
tras tres o cuatro palabras, una llega, ella es ella,
y, a partir de ahí, casi todo medio funciona, brota.
Por ejemplo, en un pareado:
A veces el verso se llena de miel,
querido por ella, vertido por él.
O un soneto cortado:
"por andar estuve
en el camino,
la mar de nubes,
con meta y sino,
y fue asesino
de blanca flor,
del femenino
malva dolor,
y de los dos,
ya nada sube
ni nace amor,
dime si no
por qué estuve,
dimelo"
No es decir, por decir, es forzar a que encaje la palabra,
la que sea, la dulce o la macabra, la que tenga que venir,
no es escribir por escribir, escribir por escribir no es nada,
es más bien como esa ola rara diferente a las demás,
porque fue coyuntural, en su origen, en su inicio,
y los lleva de principio como el adn de las venas,
porque no se esfuerza apenas, se siente diferente,
es marco y referente, y envidia de otras más.
Ya nada será igual desde que ella brotó como la brisa,
si hubo pena, torna a risa, y si alegría torna a triste,
y si nada embiste se violenta, y si lenta todo corre,
que el límite es un borde con el caos de las palabras,
a mí me recuerda la almadraba,
la pesca en borrachera, la explosión de la primavera,
y la ignorancia en La Vera de la flor del azafrán
a mí me suena esto más a una simple borrachera.
Y este poema nunca se acaba y seguirá,
le siguen otros, como los potros a las yeguas,
como los tiburones a las lenguas,
como las gaviotas a la sal,
seguirán poemas que se venden por desahucio,
por ser sucios o largos, porque todo es irreversible,
lo pasado y lo posible por mucho que decidamos.
Siempre en la vida poco damos
teniendo en cuenta lo que ella se merece,
y todo crece y perece, y cuanto el himno sea más alto
más doloroso será el salto al olvido sin remedio,
viéndome yo aquí en medio sin saber ni lo que digo,
aunque digo lo que digo por si alguien me lo capta,
me lo enciende, me lo canta, me lo susurra al oído.
Mientras tanto, yo te digo, amor de mis entrañas,
estuviste en mí, y dejaste tus marañas,
tu inconstante estabilidad de halagos y de apoyos,
mientras todo es como un hoyo
donde se camufla el sentimiento,
mientras todo es un momento en el infinito aparente,
mientras sigue reciente el lejano monótono,
mientras todo soliloquio se jalea alegremente,
y mientras siga mi mente
recordándote por loco.
pasen señores por fin, acomódense, saquen el abono,
no estén dispuesto a todo, pueden echarse a dormir.
Este es el famoso poema que nunca se termina,
ningún poema se termina determinantemente
ninguna vez,
siempre quedará algo más por decir,
además, por supuesto, de todo aquello que le sobra,
suele ser casi todo,
o, siendo más sincero, todo.
Esto es así de rotundo y hondo
porque siempre se escribe después de falta de solución,
a hechos ocurridos, ¿para qué la queja?
nadie ha instalado una oficina de protesta para poetas.
Al poeta siempre lo dejan medio tirado,
porque la chica de turno se ha prejubilado como musa,
prefiere ir con corta blusa y pantaloncillo ajustado
por una playa del Caribe domiciliada en Caños de Meca,
leyendo las últimas noticias sobre Bruto, Casio o Décimo,
mientras su último fichaje, mulato al turno,
se preocupa algo más por la undécima.
Lo tiene a huevo con estas emigraciones masivas
que nunca estuvieron de moda, porque siempre estuvieron,
al poeta le cuesta ser embustero dentro de ninguna verdad,
ni tiene la verdad ni sabe estar totalmente enfadado
cuando pasan al lado otros que se van.
El poeta es como una tartaleta de fruta jugosa,
bonito en el escaparate de la tienda de los anhelos,
lleno de huesos y celos, adorable como un algodón,
pero adquiere el perdón de ser in probable,
como una bella arena de playa de ignorado sabor.
Que sueña, haciendo el amor, con lejanas estrellas,
en vez de mirarla a ella con lujuriosa pasión.
No saber mandar a tomar por saco lo virtuoso,
lo delicado o lo ambicioso, la abejita no es oso,
es más bien un esbozo en la falda de ella.
Miles, millones, exponencialmente salen y vuelan,
creyendo que sus palabras vuelan,
o que navegan por extraños mares,
o que se disuelve como el azúcar en los bares,
o que se deleita con el eco del pozo,
o que se seca con el viento de oriente
que nos trae el gran sol con su Venus,
la estrella de oriente, ¡ay la estrella de oriente!
la parida del vientre del nuevo día,
la noche desparecía, intentaba ser ausente.
El mundo le parece como un gran lienzo en blanco
donde hurgar con los dedos cuanto mide el espacio,
y se va por los cantos,
y le da media vuelta
para ver si alguien, detrás, ya ha escrito algo.
No es palabra, te juro por estas que no es la palabra,
sino la orquesta de letras enladrilladas a saco,
y un cabreo explica el atasco
del no afluir de esta riada de temas.
Casi nunca su vida es un drama lleno de penas,
sino que más bien no sabe hacer otra cosa,
se queja en cartas de prosa,
no creo que lo hiciera Espronceda,
pero es su manera de decir que es espina a la rosa.
Algunos, pregunto, ¿escriben por penas?
¿porque desesperan? ¿porque no le esperan?
yo creo que escriben por apuntarse los tantos,
y yo, uno de tantos, en la misma escalera.
He leído de todo, y casi todo me parece un puzzle,
cuyas piezas han sido cambiadas,
que no me explico lo del escarabajo en un viento de fresas,
ni que se sangre esa con el alquitrán de los besos,
pongamos un ejemplo:
"te quiero dormido en mis celosos pechos,
rojos y erectos por tu descrépito mirar,
con hilaridad y la sutil triste mirada,
te quiero entre cercano y lejano
en mi cama".
Sea este ejemplo glorioso, que lo dice su autor,
e intentaré explicarlo yo:
le gustaría que la estuviera esperando cuando su néctar expulse,
y entonces, como en un dulce, su nata vertiera,
y que fueran graciosos mientras se vieran,
y después se fuera
y volviera mañana.
Es decir, lo que quiere es
hacer el amor todos los días, y que se deje de tonterías.
Mira, te voy a decir una cosa,
lo dijo uno ayer, aunque nadie entendió,
cuando se dice amor, se presenta en siglas,
"antes morir o rebelión",
y si se dice te quiero,
te entendí querida,
últimamente intento entenderte
rindiéndome, o,
te entendí querida.
Cosa que ella nunca entendió.
¿Cómo se hace? de mil maneras, añade más miles,
tras tres o cuatro palabras, una llega, ella es ella,
y, a partir de ahí, casi todo medio funciona, brota.
Por ejemplo, en un pareado:
A veces el verso se llena de miel,
querido por ella, vertido por él.
O un soneto cortado:
"por andar estuve
en el camino,
la mar de nubes,
con meta y sino,
y fue asesino
de blanca flor,
del femenino
malva dolor,
y de los dos,
ya nada sube
ni nace amor,
dime si no
por qué estuve,
dimelo"
No es decir, por decir, es forzar a que encaje la palabra,
la que sea, la dulce o la macabra, la que tenga que venir,
no es escribir por escribir, escribir por escribir no es nada,
es más bien como esa ola rara diferente a las demás,
porque fue coyuntural, en su origen, en su inicio,
y los lleva de principio como el adn de las venas,
porque no se esfuerza apenas, se siente diferente,
es marco y referente, y envidia de otras más.
Ya nada será igual desde que ella brotó como la brisa,
si hubo pena, torna a risa, y si alegría torna a triste,
y si nada embiste se violenta, y si lenta todo corre,
que el límite es un borde con el caos de las palabras,
a mí me recuerda la almadraba,
la pesca en borrachera, la explosión de la primavera,
y la ignorancia en La Vera de la flor del azafrán
a mí me suena esto más a una simple borrachera.
Y este poema nunca se acaba y seguirá,
le siguen otros, como los potros a las yeguas,
como los tiburones a las lenguas,
como las gaviotas a la sal,
seguirán poemas que se venden por desahucio,
por ser sucios o largos, porque todo es irreversible,
lo pasado y lo posible por mucho que decidamos.
Siempre en la vida poco damos
teniendo en cuenta lo que ella se merece,
y todo crece y perece, y cuanto el himno sea más alto
más doloroso será el salto al olvido sin remedio,
viéndome yo aquí en medio sin saber ni lo que digo,
aunque digo lo que digo por si alguien me lo capta,
me lo enciende, me lo canta, me lo susurra al oído.
Mientras tanto, yo te digo, amor de mis entrañas,
estuviste en mí, y dejaste tus marañas,
tu inconstante estabilidad de halagos y de apoyos,
mientras todo es como un hoyo
donde se camufla el sentimiento,
mientras todo es un momento en el infinito aparente,
mientras sigue reciente el lejano monótono,
mientras todo soliloquio se jalea alegremente,
y mientras siga mi mente
recordándote por loco.
domingo, 8 de marzo de 2015
MIENTRAS TANTO
La última solución no es entristecerse,
lamentarse o suicidarse, sino al contario,
tirar hacia delante y ser feliz,
buenamente como se pueda
o malamente como se quiera,
ir recogiendo los bártulos de la fiesta,
limpiar el suelo de cristales
y de vasos de plástico
a medio beber.
Y llevar el perro al parque
aunque sea la de la vecina,
o el que domina todas las esquinas
del barrio,
y saludar a la panadera,
y pensar en el barquito de madera
a medio hacer en los estantes,
o el libro ya marcado por la tercera página
a la que he llegado
seís veces de seís maneras.
O escribir por fin el libro,
pero esta vez con pluma,
en los papeles
amontonados en centena,
amarillos o con paperas
por diez inviernos sin hablar.
Estrenar mis zapatos de a diario,
y trazar garabatos
por el barrizal.
Nadar aún con frío en los labios,
palpar flores con las manos,
oler primavera ya llegando,
y hasta el final, hasta el final.
Volver a quien me dio cobijo,
que nunca tuvo hijos
pero sí fe maternal.
La vida es parental,
por aparente, por apariencia,
por entrega o impaciencia,
y que cualquier cosa siempre es.
Todas las cosas siempre son
importantes en el sendero,
aunque acaben en el vertedero
o en el subsuelo de alquitrán,
entre papelillos en los bolsillos,
entre las tarjetas navideñas
o en la verdina endurecida
por la marea abismal.
Todas las cosas me llevaron,
me trajeron, me largaron,
con tus pies y los míos, descalzos,
y yo ahora te aplazo
para cuando tú quieras,
solo para cuando tú quieras
volverme a amar.
lamentarse o suicidarse, sino al contario,
tirar hacia delante y ser feliz,
buenamente como se pueda
o malamente como se quiera,
ir recogiendo los bártulos de la fiesta,
limpiar el suelo de cristales
y de vasos de plástico
a medio beber.
Y llevar el perro al parque
aunque sea la de la vecina,
o el que domina todas las esquinas
del barrio,
y saludar a la panadera,
y pensar en el barquito de madera
a medio hacer en los estantes,
o el libro ya marcado por la tercera página
a la que he llegado
seís veces de seís maneras.
O escribir por fin el libro,
pero esta vez con pluma,
en los papeles
amontonados en centena,
amarillos o con paperas
por diez inviernos sin hablar.
Estrenar mis zapatos de a diario,
y trazar garabatos
por el barrizal.
Nadar aún con frío en los labios,
palpar flores con las manos,
oler primavera ya llegando,
y hasta el final, hasta el final.
Volver a quien me dio cobijo,
que nunca tuvo hijos
pero sí fe maternal.
La vida es parental,
por aparente, por apariencia,
por entrega o impaciencia,
y que cualquier cosa siempre es.
Todas las cosas siempre son
importantes en el sendero,
aunque acaben en el vertedero
o en el subsuelo de alquitrán,
entre papelillos en los bolsillos,
entre las tarjetas navideñas
o en la verdina endurecida
por la marea abismal.
Todas las cosas me llevaron,
me trajeron, me largaron,
con tus pies y los míos, descalzos,
y yo ahora te aplazo
para cuando tú quieras,
solo para cuando tú quieras
volverme a amar.
viernes, 6 de marzo de 2015
ELECCIÓN
¿Quien eres tú que no llamaste
para entrar en mí?
otra alma resignada y buscadora
que sueña para vivir,
acaso no previste
también mi soledad,
y acaso te impusiste
estelar.
Si viniste para no irte
bienvenida y allegada seas,
si viniste para irte
maldita seas,
que por bondad no importas
como seas,
ancha, baja, dura o pena,
si viniste a quedar.
Buscas luz como en el sur,
como en la tierra verde y blanca,
semilla crece si te embarcas,
sueño muere si te vas,
más si no eres pasajera,
efímera o ligera,
sígueme alma blanca
al final del mar.
Pero si eres un instante,
un rayo corto radiante
de mis tardes
soledad,
mejor encuentres al diablo,
sin la ayuda de San Pablo,
ni San Pedro,
ni la Santa Virginal.
Que no hay peor cobardía
que simular cariño y celo,
y hacerme ver el cielo
con ligereza,
o hacerme ver la Luna
en el cristalino lago,
para después, con tus manos,
moverlo y se diluya.
No deberías jugar
como si fuera un teatro,
pues otro insensato
te lo hará,
no se debe jugar
ni con el amor ni con el afecto,
ni hacer manifiestos
que no tienen lugar.
En la vida se te cobra,
cada cosa que tu hagas,
y tarde o temprano acaba
tu osadía,
no creas que eso te sobra,
que cuando llegue el temporal
que ya nunca acabará,
te ignorará si lloras.
Pues la vida es vengativa,
u ofrece lo que se planta,
lo que se siembra y crece,
más con alevosía,
dime pues si es alma mía,
esta sensación que me embarga,
esta frustación que me amarga,
por sentir que me mentías.
Si crees poder hacerte dueña
de la vida de tu prójimo,
no te extrañe si algún código
te hace mella,
más si quieres venir
sin condiciones ni exigencias,
no habrá ausencias en el sentir.
Si de la otra manera te diviertes,
te recreas, eres feliz,
con el daño a quien te ama,
que sea así,
pero no te extrañe, te lo advierto,
que si sigues en ese entuerto
de los besos con que arañas,
él se irá sin ti.
¿Que no te apena? ya veremos,
si en media hora, o mañana,
o en el infierno,
te lo encontrarás,
y cuando le quieras hablar,
él extenderá el dedo
acusándote de pleno
por tu banalidad.
Más si quieres, con alma sincera,
quedarte para no huir,
lograrás de mí
que te quiera,
Y lo haré por toda la vida
y por ti, mi compañera,
y por los tiempos y por las tierras,
volaremos sin fin.
para entrar en mí?
otra alma resignada y buscadora
que sueña para vivir,
acaso no previste
también mi soledad,
y acaso te impusiste
estelar.
Si viniste para no irte
bienvenida y allegada seas,
si viniste para irte
maldita seas,
que por bondad no importas
como seas,
ancha, baja, dura o pena,
si viniste a quedar.
Buscas luz como en el sur,
como en la tierra verde y blanca,
semilla crece si te embarcas,
sueño muere si te vas,
más si no eres pasajera,
efímera o ligera,
sígueme alma blanca
al final del mar.
Pero si eres un instante,
un rayo corto radiante
de mis tardes
soledad,
mejor encuentres al diablo,
sin la ayuda de San Pablo,
ni San Pedro,
ni la Santa Virginal.
Que no hay peor cobardía
que simular cariño y celo,
y hacerme ver el cielo
con ligereza,
o hacerme ver la Luna
en el cristalino lago,
para después, con tus manos,
moverlo y se diluya.
No deberías jugar
como si fuera un teatro,
pues otro insensato
te lo hará,
no se debe jugar
ni con el amor ni con el afecto,
ni hacer manifiestos
que no tienen lugar.
En la vida se te cobra,
cada cosa que tu hagas,
y tarde o temprano acaba
tu osadía,
no creas que eso te sobra,
que cuando llegue el temporal
que ya nunca acabará,
te ignorará si lloras.
Pues la vida es vengativa,
u ofrece lo que se planta,
lo que se siembra y crece,
más con alevosía,
dime pues si es alma mía,
esta sensación que me embarga,
esta frustación que me amarga,
por sentir que me mentías.
Si crees poder hacerte dueña
de la vida de tu prójimo,
no te extrañe si algún código
te hace mella,
más si quieres venir
sin condiciones ni exigencias,
no habrá ausencias en el sentir.
Si de la otra manera te diviertes,
te recreas, eres feliz,
con el daño a quien te ama,
que sea así,
pero no te extrañe, te lo advierto,
que si sigues en ese entuerto
de los besos con que arañas,
él se irá sin ti.
¿Que no te apena? ya veremos,
si en media hora, o mañana,
o en el infierno,
te lo encontrarás,
y cuando le quieras hablar,
él extenderá el dedo
acusándote de pleno
por tu banalidad.
Más si quieres, con alma sincera,
quedarte para no huir,
lograrás de mí
que te quiera,
Y lo haré por toda la vida
y por ti, mi compañera,
y por los tiempos y por las tierras,
volaremos sin fin.
jueves, 5 de marzo de 2015
MEDITACIONES EN UNA MAÑANA NO APROVECHADA
La historia de verdad empieza aquí,
lo anterior fue un escarceo,
una toma de muestra,
pero ahora queda una infinidad
de días y años
trazando gráficos y fórmulas
que expliquen el ser,
y el estar,
y el sería y el estaría,
y el fue y estuvo,
el seriado y el estadio
con la mente fría,
no animum frigidae
ideo calor vitae dispergit
¿nos vamos distrayendo con lo nuevo?
¿nos vamos repasando con lo hecho?
y lo no hecho, o por hacer,
somos consecuencias de nuestros actos
y de nuestros no actos,
ying yang o aut potest non esse,
que siempre acaba en nuestro particular inri,
tras una presumible flagelación.
Cómo, si no, explicar, el deshielo polar,
o la holgura de la prepotencia,
la hambruna de la inocencia,
o el calentamiento global,
o lo del palacio real,
o las memeces de la tele
o que dé conmigo Tere
tras cien años de soledad,
cómo, si no, explicar
el baboseo en las sedes,
el abuso por las redes
y el papa super star,
lo estúpido e irracional
de la sempiterna guerra
de que hay que ver esta perra
que nunca me llamará.
Lo hecho hecho está,
de eso nada monada,
que no se queda en la nada
el pasado sin más,
nos debe muchas explicaciones,
y que sean convincentes
y que no ponga más trabas a la mente
para irse a otro lugar.
En la noche tardía y fría
del día de nuestra vida,
debería borrarse la palabra huida
para volver a empezar,
que aún no tenemos todos los sueños
que aún somos espiga temprana,
el caminante aún declara
seguir haciendo camino en soledad,
esto es como la juventud,
si yo no la tengo, la tienes tu,
y tu dirás, qué más da,
pues que abofetea sin pagar,
pero vuelvo al pasado,
como un pesado,
o como un idiota
que no se quiere retirar.
Dígome yo, a mí mismo, no hay otro,
y ¿si vacío el pozo
para ver con gozo o sin gozo
lo que hay al final?
Bebe con recato, mentecato,
que te atragantas,
que ni te aguantas,
que te pasaste de borracho.
¿Por qué escribo?
¡ay dios mío! y yo que sé,
eso, exactamente eso,
¿y yo que sé?
¿y yo que sé?
no quieras saber de mí
lo que ni yo sé.
lo anterior fue un escarceo,
una toma de muestra,
pero ahora queda una infinidad
de días y años
trazando gráficos y fórmulas
que expliquen el ser,
y el estar,
y el sería y el estaría,
y el fue y estuvo,
el seriado y el estadio
con la mente fría,
no animum frigidae
ideo calor vitae dispergit
¿nos vamos distrayendo con lo nuevo?
¿nos vamos repasando con lo hecho?
y lo no hecho, o por hacer,
somos consecuencias de nuestros actos
y de nuestros no actos,
ying yang o aut potest non esse,
que siempre acaba en nuestro particular inri,
tras una presumible flagelación.
Cómo, si no, explicar, el deshielo polar,
o la holgura de la prepotencia,
la hambruna de la inocencia,
o el calentamiento global,
o lo del palacio real,
o las memeces de la tele
o que dé conmigo Tere
tras cien años de soledad,
cómo, si no, explicar
el baboseo en las sedes,
el abuso por las redes
y el papa super star,
lo estúpido e irracional
de la sempiterna guerra
de que hay que ver esta perra
que nunca me llamará.
Lo hecho hecho está,
de eso nada monada,
que no se queda en la nada
el pasado sin más,
nos debe muchas explicaciones,
y que sean convincentes
y que no ponga más trabas a la mente
para irse a otro lugar.
En la noche tardía y fría
del día de nuestra vida,
debería borrarse la palabra huida
para volver a empezar,
que aún no tenemos todos los sueños
que aún somos espiga temprana,
el caminante aún declara
seguir haciendo camino en soledad,
esto es como la juventud,
si yo no la tengo, la tienes tu,
y tu dirás, qué más da,
pues que abofetea sin pagar,
pero vuelvo al pasado,
como un pesado,
o como un idiota
que no se quiere retirar.
Dígome yo, a mí mismo, no hay otro,
y ¿si vacío el pozo
para ver con gozo o sin gozo
lo que hay al final?
Bebe con recato, mentecato,
que te atragantas,
que ni te aguantas,
que te pasaste de borracho.
¿Por qué escribo?
¡ay dios mío! y yo que sé,
eso, exactamente eso,
¿y yo que sé?
¿y yo que sé?
no quieras saber de mí
lo que ni yo sé.
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