domingo, 14 de junio de 2015

LA DULZURA

Sobre todo la dulzura,
no perdono que no la tengas,
suenan de otra forma tus mentiras,
especialmente mi favorita
"te amo".

Dulzura en las manos,
en la mirada
y en la forma que me callas,
en tu voz
como un viento acariciante.

Hasta en el silencio
donde te voy imaginando,
soñando
como podría haber sido
todo, contigo.

Piensa que así me ganaste,
es tu as ganador,
y cuanto más crea que es dolor,
más aún me atrapas,
con esa dulce forma,
a veces mentirosa
con que cada vez,
más de tarde en tarde
me dices "me amas".

viernes, 12 de junio de 2015

ELECCIÓN


EL ENCUENTRO

Salí tarde del trabajo, un día agotador,
por lo demás, igual que otro cualquiera,
ya más de las once,
la noche cerrada y fría
iba amenazando lluvia.
Por suerte aún no vino el último bus,
y esperando, llegó sin darme cuenta,
percibí algo de escalofríos en ella,
era parada del 4 y el 12,
divergentes rutas de la ciudad,
comenzó a lloviznar,
en principio tenuemente,
luego fue a aumentar.
Abrí pues el paraguas,
el bus tardaba... la volví a mirar,
sus escalofríos,
no sé por qué
me empezaban a preocupar.
No acababa de distinguir
si unas lágrimas le brotaban,
o eran gotas de lluvia en su cara
las que vi.
Sin ni siquiera pensarlo,
me acerqué,
-hola, buenas noches,
o, mejor dicho, vaya noche,
cúbrete-
Y con cierta timidez,
se cubrió en mi paraguas,
estuvimos próximos
y por unos minutos
sin nada que decir.
-¿fumas?- me dijo
-sí, ¿quieres un cigarrillo?
-sí, por favor-
-sin favor, no hay de qué-
Y al encender el suyo
noté un temblor.
Encendí el mío.
-¿Te pasa algo?-
-no, no importa, gracias-
-¿qué autobús espera?-
-el 12, ¿tú también?-
-sí, también-
-perdona que insista,
¿de verdad no te pasa nada?-
-déjalo, es largo, ya pasará-
No sé si era impresión
o se me acercó algo más,
y nos miramos varias veces
mientras hablábamos
del mal día que hacía,
de lo que tardaba el autobús,
y de una jornada larga,
tenía una melancólica mirada
como llena de inquietud.
Llegó el 4, al cabo de un rato,
y viendo nuestra quietud
se marchó.
Eran ya casi las doce
cuando llegó el 12,
a la puerta la acompañé
y subió,
yo me quedé fuera,
debajo del paraguas
caían cataratas de agua,
y se volvió con sorpresa
-¿por qué no subes?-
-el mío era el 4,
no importa, ya pasó,
me iré andando-
-está diluviando,
¿por qué lo has hecho?-
-no iba a dejarte sola
aquí en medio,
y estabas tiritando,
no te preocupes,
y que todo se arregle, adiós-
Se me quedó mirando,
se bajó.
-¿qué haces?- le dije
-ya lo ves,
vamos a pasear los dos,
¿te importa?-
-para nada-
A mi brazo se agarró.
-¿y qué hacemos?
vivimos en lugares diferentes-
-a partir de ahora
ya no-

jueves, 11 de junio de 2015

NI EMPEZAR

Iba a empezar el poema,
pero me pregunté
¿y para quien?
ahí sigue tras la puerta,
sin querer entrar
ni aparecer.

miércoles, 10 de junio de 2015

NO HAY SENDERO

Estoy viendo caer la lluvia
y no llueve,
estoy oyendo la tormenta
y no brama,
siento frío
sobre 45 Celsius,
no me siento alegre
cuando río,
veo la soledad
sin ningún sendero,
oigo el estallido de voces
en un desierto túnel,
me mira el conductor de nubes
desde el cielo seco,
como con ansiedad
mil veces lo que vomito,
alucino
con una papelera,
compro noticias
y me las cuento,
hago balances
de lo neutro,
desdeño la poesía
tele transportada,
estudio a diario
mi ignorancia,
me visto a la moda
de un acebuche,
y
no hay sendero.
Denuncio la estafa
y de nuevo me la envuelven,
voy al cine
para visitar el WC,
desprecio la pulpa
y me baño en la corteza,
miro lo brazos del manco,
los ojos del ciego,
el baile del cojo,
y
no hay sendero.
Soy cacho de carne
en un pellejo,
mi pluma me supera,
la lámpara me desprecia,
y un día fui hasta inocente
de cada una de mis culpas.
Y la condena
ya es sentencia:
no hay sendero.

martes, 9 de junio de 2015

QUIERO

No quiero un perfecto amor
sino a ti,
ni el mejor de los besos
sino el tuyo,
ni candor de primavera
sino a mi fiera
que me agarra y me araña.
No quiero la mejor mañana,
descafeinada,
sino una tormenta surgiendo
desde tu boca,
sin luces tiritando,
sino irme ahogando
en tu piel loca.
no quiero el mejor poema,
ni el sublime anatema,
sino tu fango a diario
desmedido,
y tus quejidos
y tus quejas
lanzadas como las rocas
de un volcán a la niebla.
No quiero que me digan un te quiero
con sabor a caramelo,
que eso se acaba
y se larga.
Quiero un te quiero
que tú te lo inventes,
no importa irreverente
si de ti emanó.
No quiero un amor
para todos los días,
sino sin días,
ni noches ni tardes,
nada de crepusculares,
solo un amor por amor.
Como una perversidad por su reverso,
no daño por daño,
sino amor por amor.
Incontinencia como la fuente
que brota y brota
sin aparente razón.
Quiero el cuchillo de tus deseos,
las puntas de tus sueños,
y la lista de tus pecados,
no el amor perfecto,
ese ya me lo diste,
ya me lo das,
y por eso, por eso,
quiero aún más.
Tú te perdonas ¿verdad?
hasta en lo más infame,
pues justo eso dame,
¿lo puedo tomar?
¿Puedo tomar
el camino que está dentro de ti?
¿Ser tú siendo yo?
volar contigo-conmigo,
no ser junto a ti, sino en ti.
No quiero el amor perfecto
sino el tuyo,
de forma verbal indefinida,
más sostenida,
y si es necesario
hasta el infierno.

lunes, 8 de junio de 2015

SEPTIEMBRE

Cuando el tiempo del vino,
sobre sarmiento ya hierve
la fruta soleada de verde
o  de morenas pieles.
Y en la toma del néctar
por el mes de septiembre,
la plaza del pueblo
es baile y diretes.

Romería con la Luna
sobre fondo celeste,
niñas se engalanan,
decoran sus frentes,
los amoríos renacen
como flores silvestres,
y la sonrisa en mi niña
es ingenua y alegre. 
Yo aprendo a decirte,
como tú, que me quieres,
a endulzarme en tus labios,
a mirarte de frente,
siempre al alba contigo
en este verde septiembre,
enlazarme en tus brazos,
y besarte y tenerte.

Mi amor se renueva
cada mes de septiembre,
eres zumo de los latidos
de mi corazón ardiente,
sangre, vino y agua,
fluir que me enciende,
elixir de todas las olas
que con tu mar me viertes.

DESEMBOCAR JUNTOS


CERCA DE MÍ Y NADA MÁS


SENTIMIENTOS NO CONFESADOS

Cuántos años nos conocíamos,
estuvimos hablando de miles de temas,
acompañándonos en el café
o en la cerveza,
y siendo tus ojos tan bellos,
tu mirada tan tierna,
los gestos en tus manos
como bailarina candela,
nunca te dije nada,
alguna pista de que me gustabas,
de que poco y mucho de ti
hervía en mis venas.
Aquella tarde, en el parque,
descansando de nuestras faenas,
una lección de botánica
y ecosistema,
enturbiaba otro instante
para que de otra forma me vieras.
Y pasaban los días y los meses,
y un par de años más,
y la mayor inocencia.
Y llegó el día, el mal día,
en que nos despedimos,
en el que nos despedían,
sin decirlo, aún sabiéndolo,
y aún así,
aún así, nuestras miradas huían.
Tantos besos en las mejillas,
a un centímetro de los labios
sucedían y caían.
No sé qué esperábamos,
quizás, quizás no, seguro,
que cayera algo así como un rayo.
Luego, meses después,
al teléfono nos hablamos,
eran como dos gritos desesperados
por un gentío que nos alejaba,
inevitablemente,
con pena y tristeza,
y casi nos los dijimos.
Me pareció sentirlo
al pulsar la tecla,
que sintiendo que te quería
te escuché como en susurro
al menos espero
que tú también me quieras.

viernes, 5 de junio de 2015

CARTA AL OTRO LADO

Debe entenderse como un mensaje por si llega,
el tiempo apremia, los segundos piden turno,
van pellizcando al mundo que a poco se enferma,
a mis cosas fin les llega en mi tacto moribundo.
Si yo aún esperara que tú aún me leyeras,
puede que te describiera flores en un nudo,
y no estos absurdos rollos de primavera,
o no de esta manera donde ves que me aburro.
Yo, que perdí el turno, pasé al último colega,
y por más que haga entrega se va como el humo,
aunque quiera no lo asumo ¿quizás tú lo quieras?
Algo se me envenena, no sé si asunto tuyo,
pero me siento como un capullo aunque no lo creas,
y esta forma es la forma de mi método absurdo
de pedirte de que me digas algo a tu manera.



martes, 2 de junio de 2015

LA HUELLA

Sé la huella de mi camino
que yo no tracé,
bebe el agua
que no bebí,
asciende al monte
que no escalé,
niégame
cuando te diga -sí-
y olvida esto
y búscame.

lunes, 1 de junio de 2015

EL SUEÑO AL QUE NO FUI

Tan difícil es volver olvidándolo todo
y reiniciar,
como ir arreglando los destrozos,
¿a qué me acojo?

si la sangre que emanó, coaguló,
si la lluvia caída
se evaporó,
si algunas primaveras
ya marchitaron,
si inclusos tantos besos
parecen escasos,
si aquel -hasta mañana-
fue realmente -adiós-

Mirado en este presente
de futuro incierto,
con un celo vagamente
desvanecido como el vacío,
un camino cubierto
de hojarasca seca,
y un horizonte curvado
por la inquietud del sentimiento,
he llegado a este momento
en que todo lo vivido
pareció
que nunca se vivió.

Las manos vaciadas
de laboreo diario,
la curiosidad agotada
por irte siempre a descubrir,
el no saber vivir
las noches de tus tiempos,
irme en ti muriendo
si ya voy sin ti.

¿Cierto pues
ni arreglo ni inicio?
inevitable precipicio
donde cayó
el sueño al que no fui.