miércoles, 4 de noviembre de 2015
INCOHERENCIAS DEL PERDÓN
Y mira que aprendí de ti a verme nuevo,
milagroso como una hierba en el asfalto,
a saber que la alegría llega al llanto,
y a lo que los días nos dijeron.
Sin permiso te delaté por mi sorpresa,
robándote, carroñero, tus encantos,
y, disolviéndote, me diste tanto y tanto
que te fui dejando en la pereza.
Si estás, como deberías, te diría
que aún no me basta lo que me diste
volcándome parte de tu corazón,
nunca eramos dos, tú lo sabías,
eramos cielo y luna que se resisten
a decirnos a la vez perdón, perdón.
milagroso como una hierba en el asfalto,
a saber que la alegría llega al llanto,
y a lo que los días nos dijeron.
Sin permiso te delaté por mi sorpresa,
robándote, carroñero, tus encantos,
y, disolviéndote, me diste tanto y tanto
que te fui dejando en la pereza.
Si estás, como deberías, te diría
que aún no me basta lo que me diste
volcándome parte de tu corazón,
nunca eramos dos, tú lo sabías,
eramos cielo y luna que se resisten
a decirnos a la vez perdón, perdón.
martes, 3 de noviembre de 2015
CUERPO Y ALMA
Tu belleza física será eterna,
pues siempre es guardiana
de tu alma,
de tu alma bella,
y en los ojos se muestra
tu dulzura de espíritu,
tu bondad infinita,
y tu blanca estrella.
El cuerpo va con el alma,
el alma por una vereda,
donde corales cantan las nanas
a las niñas bellas.
La edad ennoblece tu cara
y a mí me riegas nobleza,
la belleza está en tu cara,
y si de regalo la riegas
con esa sonrisa tan blanca,
a mi alma me llegas.
Te querré de jovencita
a vieja,
tersa como una fría mañana,
calma como una noche serena,
de tu boca
cada beso siempre fue nuevo,
como cada nueva primavera.
No temas amor a los años,
que los años saben y enseñan,
que tu cuerpo aún arrugado es bello
porque es bella el alma que encierra.
pues siempre es guardiana
de tu alma,
de tu alma bella,
y en los ojos se muestra
tu dulzura de espíritu,
tu bondad infinita,
y tu blanca estrella.
El cuerpo va con el alma,
el alma por una vereda,
donde corales cantan las nanas
a las niñas bellas.
La edad ennoblece tu cara
y a mí me riegas nobleza,
la belleza está en tu cara,
y si de regalo la riegas
con esa sonrisa tan blanca,
a mi alma me llegas.
Te querré de jovencita
a vieja,
tersa como una fría mañana,
calma como una noche serena,
de tu boca
cada beso siempre fue nuevo,
como cada nueva primavera.
No temas amor a los años,
que los años saben y enseñan,
que tu cuerpo aún arrugado es bello
porque es bella el alma que encierra.
miércoles, 28 de octubre de 2015
POR TI
En el más profundo rincón de mi alma hay una voz,
callada como una noche en una estación vacía,
con su bruma pálida que languidece con pena,
una alerta al tiempo sin saber donde llega,
un pensamiento oculto desde una azul mar mía,
que gime con su ritmo y que para el corazón.
Cuando todos los momentos se hacen un instante,
en el fondo del alma un grito se lanza a otro tiempo,
perdido como un niño en su primer día de escuela,
amargado como un viejo aburrido de sus huellas,
como un faro deseoso de que alguien esté a lo lejos,
como un beso esperando a otro viejo beso.
En el fondo de mi alma hay una voz que se ha cansado,
que se ha amargado poco a poco en lo inocuo,
que se iba vendiendo a cualquiera que pasara,
y desde ella es de esperar pocas esperanzas,
que, agotándose de sus estados de soliloquio,
ya no canta, ya no sueña con el tren que ya ha pasado.
Ella murió,
deshecha,
como una flor
entre mis dedos,
primavera
que no llegó
de su frío
invierno.
Ni beso ni nada
a la esperanza,
ni viento futuro,
solo hojarasca,
y en mi voz perdida
como un entierro,
está dormida
en mi pensamiento.
En el más profundo rincón de mi alma hay una voz,
solitaria como un héroe sin tragedia,
y una forma de inconsciencia, y un decir,
un azul pergamino colgado de una estrella,
un cantar nostálgico, y muchas penas,
una profunda tristeza
en una voz que ya ni se queja.
En el más profundo rincón de mi alma sigue una espera,
un banco de parque junto a una fuente,
una fuente de agua que llega, que se vierte, que se pierde
llevándose amores en trenzas.
El niño que nació se aleja,
van quedándose en mí siembras yertas,
cerebro, corazón, mente y alma
ya no se encuentran,
deshilachados por sus brazos, por sus codos
y por sus rodillas en tierra.
"como una parturienta que tampoco quiere la tierra"
como un tronco
secado en sus venas,
como una acequia que no sabe
por qué riega.
El camino, ora cansino,
ora alegra a quien lo puebla,
quienes llegaron, vinieron
ignorantes a mis ideas.
Tengo una profunda voz en un rincón de mi alma,
se llama amor, o mundo, o vida, o agua,
silenciosas nunca, latiendo con la sangre
de quien se aturde de mañana en mañana.
Te diré ("os diré") pues quizás no me oiga
a través de vuestra ignorancia y olvido,
que no te olvido ("no os olvido"),
que el olvido no tiene puerta para cerrarla.
Y si he de venir, y vendría,
quiero decirte alma mía
que ya no te suplico.
Y en mi voz incansable y cansina
hay un tono de cerezas que se están partiendo,
como los papelillos en un carnaval.
Y una sensación de deseo algo irreal,
como que recientemente conociéndote
no eras del todo real,
volátil como una pompa, fría como un fin,
como la huella del carmín
de una lejana boca.
Alejado rincón de sedienta alevosía,
de tez fría, como el mentiroso ciclo
de abril a abril.
Y sin embargo, entendiendo
que una vez estuviste aquí,
te quería decir...
que tu secreto sigue aromatizando
este rincón, último rincón de mi alma,
y que esta voz, imparable,
sigue brotando
cada día, por ti.
callada como una noche en una estación vacía,
con su bruma pálida que languidece con pena,
una alerta al tiempo sin saber donde llega,
un pensamiento oculto desde una azul mar mía,
que gime con su ritmo y que para el corazón.
Cuando todos los momentos se hacen un instante,
en el fondo del alma un grito se lanza a otro tiempo,
perdido como un niño en su primer día de escuela,
amargado como un viejo aburrido de sus huellas,
como un faro deseoso de que alguien esté a lo lejos,
como un beso esperando a otro viejo beso.
En el fondo de mi alma hay una voz que se ha cansado,
que se ha amargado poco a poco en lo inocuo,
que se iba vendiendo a cualquiera que pasara,
y desde ella es de esperar pocas esperanzas,
que, agotándose de sus estados de soliloquio,
ya no canta, ya no sueña con el tren que ya ha pasado.
Ella murió,
deshecha,
como una flor
entre mis dedos,
primavera
que no llegó
de su frío
invierno.
Ni beso ni nada
a la esperanza,
ni viento futuro,
solo hojarasca,
y en mi voz perdida
como un entierro,
está dormida
en mi pensamiento.
En el más profundo rincón de mi alma hay una voz,
solitaria como un héroe sin tragedia,
y una forma de inconsciencia, y un decir,
un azul pergamino colgado de una estrella,
un cantar nostálgico, y muchas penas,
una profunda tristeza
en una voz que ya ni se queja.
En el más profundo rincón de mi alma sigue una espera,
un banco de parque junto a una fuente,
una fuente de agua que llega, que se vierte, que se pierde
llevándose amores en trenzas.
El niño que nació se aleja,
van quedándose en mí siembras yertas,
cerebro, corazón, mente y alma
ya no se encuentran,
deshilachados por sus brazos, por sus codos
y por sus rodillas en tierra.
"como una parturienta que tampoco quiere la tierra"
como un tronco
secado en sus venas,
como una acequia que no sabe
por qué riega.
El camino, ora cansino,
ora alegra a quien lo puebla,
quienes llegaron, vinieron
ignorantes a mis ideas.
Tengo una profunda voz en un rincón de mi alma,
se llama amor, o mundo, o vida, o agua,
silenciosas nunca, latiendo con la sangre
de quien se aturde de mañana en mañana.
Te diré ("os diré") pues quizás no me oiga
a través de vuestra ignorancia y olvido,
que no te olvido ("no os olvido"),
que el olvido no tiene puerta para cerrarla.
Y si he de venir, y vendría,
quiero decirte alma mía
que ya no te suplico.
Y en mi voz incansable y cansina
hay un tono de cerezas que se están partiendo,
como los papelillos en un carnaval.
Y una sensación de deseo algo irreal,
como que recientemente conociéndote
no eras del todo real,
volátil como una pompa, fría como un fin,
como la huella del carmín
de una lejana boca.
Alejado rincón de sedienta alevosía,
de tez fría, como el mentiroso ciclo
de abril a abril.
Y sin embargo, entendiendo
que una vez estuviste aquí,
te quería decir...
que tu secreto sigue aromatizando
este rincón, último rincón de mi alma,
y que esta voz, imparable,
sigue brotando
cada día, por ti.
martes, 27 de octubre de 2015
Y SE ACABA
El amor egoísta es una tienda,
una tienda pone rebajas,
con la rebaja el precio mengua,
lo que mengua se acaba.
una tienda pone rebajas,
con la rebaja el precio mengua,
lo que mengua se acaba.
lunes, 26 de octubre de 2015
jueves, 22 de octubre de 2015
MÁS MENOS UNO
Hace ya un tiempo incontable que te desconocí,
ni siquiera recuerdo el nombre de tu apodo loco,
ni si me miraste por encima del cuello,
o bajaste hasta mis pies para oler algún paso,
y ni sé si viniste y ni sé si fui.
ni siquiera recuerdo el nombre de tu apodo loco,
ni si me miraste por encima del cuello,
o bajaste hasta mis pies para oler algún paso,
y ni sé si viniste y ni sé si fui.
martes, 15 de septiembre de 2015
Llega
un momento en el que te das cuenta que no se puede seguir… que hay que esperar … ¿hasta cuándo? ... hasta que te das cuenta que quieres seguir
porque sientes la necesidad de volver a disfrutarlo. En el recuerdo me llevo a
quienes me animaron, me leyeron, me halagaron y me censuraron, todos con tan
buena fe. Y no he de olvidar que siempre se está escribiendo de alguna manera
en la mente.
domingo, 13 de septiembre de 2015
AQUÍ Y AHORA
Aquí y ahora, como un resumen de algunas historias,
mantengo en vilo el silencio como una noche callada,
a pesar del sonido de ventisca, bajo una lámpara,
como una forma de aturdirme y soltar la memoria.
El futuro por explorar es tan inmenso como imposible,
de ahí esta decisión del pasado por volverlo a vivir,
no como fui, ni como fueron, con mucho menos esmero,
idéntica a re mirar esas fotos que andaban por ahí.
¿Quién era ella, de sonrisa tan cercana, que olvidé?
¿Dónde estaban esos acantilados que yo cruzaba?
¿Esas orillas de color miel? ¿esas calles solitarias
por donde una vez yo estuve? ¿ese pequeño café?.
Recuerdo que entonces prometí la vida a una carta,
inconsciente si el juego iba a merecerlo todo,
interiores creados por el miedo, ira o venganza,
y con esta remembranza descubría mi drama.
mantengo en vilo el silencio como una noche callada,
a pesar del sonido de ventisca, bajo una lámpara,
como una forma de aturdirme y soltar la memoria.
El futuro por explorar es tan inmenso como imposible,
de ahí esta decisión del pasado por volverlo a vivir,
no como fui, ni como fueron, con mucho menos esmero,
idéntica a re mirar esas fotos que andaban por ahí.
¿Quién era ella, de sonrisa tan cercana, que olvidé?
¿Dónde estaban esos acantilados que yo cruzaba?
¿Esas orillas de color miel? ¿esas calles solitarias
por donde una vez yo estuve? ¿ese pequeño café?.
Recuerdo que entonces prometí la vida a una carta,
inconsciente si el juego iba a merecerlo todo,
interiores creados por el miedo, ira o venganza,
y con esta remembranza descubría mi drama.
SONETO A LA LUNA

Anoche la Luna se doblaba,
presumía sobre el azul su brillo,
y dibujaba su sonrisa en la cara
a quien fuera a mirarla en el camino,
abajo bailaba como un tímido naranjo,
sus flores húmedas como labios fríos,
flores del azahar que en sus ramas
se susurraban al oído,
¡otra primavera! ¡cuanto milagro!
nuevos jazmines, nuevos lirios,
nacidos frescos de aquellos
otrora abril y mayo limpio,
aquellos donde tantas veces la quise
y donde tantas veces me quiso.
SONETO A LA INFIDELIDAD
La costumbre acaba siendo un vicio
y el amor pasa a segundo lugar,
o tercero o cuarto o quinto,
se antepone soberbia y vanidad,
la amada pasó a conseguida,
el amante a dueño y señor,
mientras otro con avaricia
presenta el ego como un don,
y cree ver en su frente
una irreprochable lista de virtudes,
sin darse cuenta que va corneando,
ella, que parece sumisa y decente,
él, con una sensación que le aturde
por sus cuernos que está mimando.
SONETO A LA MIRADA
A tus ojos de alma serena
que divagan por la alborada,
a los vientos que me llevan
tus etéreas miradas,
a la flor de piel de tus ojos,
a tu embriagador jazmín,
a las llaves de los cerrojos
de tus secretos sin fin,
tienes el secreto de la vida
con tu mirada a lo esencial,
al amor que nos invade,
a las almas sumergidas
tras corazas de ancho mar
desde tu mirada suave.
que divagan por la alborada,
a los vientos que me llevan
tus etéreas miradas,
a la flor de piel de tus ojos,
a tu embriagador jazmín,
a las llaves de los cerrojos
de tus secretos sin fin,
tienes el secreto de la vida
con tu mirada a lo esencial,
al amor que nos invade,
a las almas sumergidas
tras corazas de ancho mar
desde tu mirada suave.
SONETO A ROTA
Recuerdo que bajaba una pequeña cuesta
y en una tiendecilla vendían bombones,
uno cada mañana, de distintos sabores,
en papel de plata, verde o argenta,
una brisa de mar azotaba mi rostro,
tenía miedo al agua, pero parecía
marinero de altos mares que endurecía
todos los caminos desde mis tristes ojos,
quizás alguna canasta de blanco mimbre
que portaba sueños y monedas de oro,
un capitán de todos los mares, todos,
el recuerdo primero de aquel timbre,
que lanza mi vida hacia lo remoto
y que, anhelando pasados, cerró los ojos.
y en una tiendecilla vendían bombones,
uno cada mañana, de distintos sabores,
en papel de plata, verde o argenta,
una brisa de mar azotaba mi rostro,
tenía miedo al agua, pero parecía
marinero de altos mares que endurecía
todos los caminos desde mis tristes ojos,
quizás alguna canasta de blanco mimbre
que portaba sueños y monedas de oro,
un capitán de todos los mares, todos,
el recuerdo primero de aquel timbre,
que lanza mi vida hacia lo remoto
y que, anhelando pasados, cerró los ojos.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
SOS
A gritos quiero llamarte,
y el mar de las palabras
me ahogan con sables,
solo me queda esperarte,
y que te lances al agua
para salvarme.
y el mar de las palabras
me ahogan con sables,
solo me queda esperarte,
y que te lances al agua
para salvarme.
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