También pasamos, no hemos de ser menos,
pasan las estaciones, las lunas,
se cubren de otros los senderos.
Pasamos por la vida con cobardes intentos,
y con la valentía de perderse en la bruma,
nos devuelve su aroma lo que ya ha muerto.
El tránsito en la vida ni es triste ni es ciego,
injusticia sufrimos y amores se esfuman,
y el olvido ataca como guerrero certero.
Y las obras se quedan que dicen los genios,
más sentimos que las nuestras el viento diluya,
hasta en ella está incluso el beso primero.
Se fueron familia, amigos, con sus momentos,
que viven en nosotros, es cierto que ocurra,
más que tímido dolor nos acude por dentro.
No vamos a ser más ni vamos a ser menos,
que el brote y la flor que acaban en fruta,
que a veces por no querida se pudre en el suelo.
La vida es tan relativa que desconocemos su precio,
qué dígito razonable aguanta en la ruta
de los comercios de almas que se van vendiendo.
Qué amores tuvimos que no supimos tenerlos,
qué celos nos llevaron a ahogarnos en dudas,
dónde se fueron yendo los besos sinceros.
Desagradecidos con la vida somos por miedos,
con él fulminamos hasta la inocencia ilusa,
la del amor y la paz que tanto queremos.
Que entre nosotros se entremeten misterios,
y aunque esta certeza pocas veces se duda,
nos gastamos en un monótono valor medio.
Debería ser que gastemos segundos en sueños
traducidos en latidos, y no quimeras que ocultan
el deseo de querer amarnos sin tanto temerlo.
También pasamos, no hemos de ser menos,
pero no aquellos momentos con las manos juntas,
en la noche de los tiempos en la que dijimos querenos.
lunes, 21 de noviembre de 2016
domingo, 20 de noviembre de 2016
DESVIACIONES DE UN SONETO
Que distinto todo cuando pasa,
alejándose en silencio lo vivido,
latidos del ayer que se han ido,
voces prisoneras de alma rasa.
Qué momento decide el final,
llevar lo hecho al lugar olvidado,
qué segundo se torna ya pasado,
qué futuro hay si nada es igual.
Qué decirte si volviera yo a verte,
qué me dirías si me vieras de nuevo,
qué nos diríamos superando lo inerte,
acaso si yo aún en tu alma me muevo,
si acaso yo aún en tu alma me muevo,
desearía re quererte,
partiendo de todo y de nada,
sin trama.
Yo no sé si sabes que ando por aquí
aún con el frío seco de varios inviernos pasados,
intentando mirarte sin re plantearme,
pensando por dónde se agita tu cuerpo.
La oportunidad siempre se tiene,
lo del tren que pasa es puro cuento,
solo es la excusa cobarde del ya muerto,
solo el eslabón adrede partido
para ya no tenernos.
Pasa el tiempo pero nunca pasa,
se queda quieto esperando tiempo,
por el viento y agua de línea rasa,
por tus ojos vivos que yo recuerdo,
y por aquel camino donde nos hicimos
promesas no dichas que nunca han muerto.
alejándose en silencio lo vivido,
latidos del ayer que se han ido,
voces prisoneras de alma rasa.
Qué momento decide el final,
llevar lo hecho al lugar olvidado,
qué segundo se torna ya pasado,
qué futuro hay si nada es igual.
Qué decirte si volviera yo a verte,
qué me dirías si me vieras de nuevo,
qué nos diríamos superando lo inerte,
acaso si yo aún en tu alma me muevo,
si acaso yo aún en tu alma me muevo,
desearía re quererte,
partiendo de todo y de nada,
sin trama.
Yo no sé si sabes que ando por aquí
aún con el frío seco de varios inviernos pasados,
intentando mirarte sin re plantearme,
pensando por dónde se agita tu cuerpo.
La oportunidad siempre se tiene,
lo del tren que pasa es puro cuento,
solo es la excusa cobarde del ya muerto,
solo el eslabón adrede partido
para ya no tenernos.
Pasa el tiempo pero nunca pasa,
se queda quieto esperando tiempo,
por el viento y agua de línea rasa,
por tus ojos vivos que yo recuerdo,
y por aquel camino donde nos hicimos
promesas no dichas que nunca han muerto.
viernes, 21 de octubre de 2016
EL SUEÑO DE UN DÍA DISTINTO QUE NO LLEGÓ
Sé que no parece muy creíble, pero fue cierto,
a la mañana, temprano, en el espejo, me saludé,
-hola, que tal, ¿cómo va todo?-
y él, saludando con la mano alzada, dijo
-bueno, un día más, algo de frío
y deseoso de un café, igual que tú-
- Bien, eso ya lo sabes, me conoces
desde hace mucho tiempo, incluso me conoces
desde que ya no te recuerdo-
La imagen de uno es como un sello imborrable.
Y sé que no es creíble pero una vez tuve fe,
fe de esa que dicen milagrosa,
porque esperaba que este día fuera especial,
único, como una puerta a otra cosa,
diferente a los demás, aún siendo,
cada uno de los demás, diferentes
pero inútiles.
Porque esperaba en el espejo
que fuera apareciendo otro rostro,
no como un tren lleno de frío
en un desierto desolado,
sino algo más sano y temporal
y dualmente infinito,
como un ciclo cercado pero que no cesa,
como una fresa verde que se niega.
Se procesa en la cafetera un aroma seco,
como un árbol arrinconado
en el último suspiro del invierno.
Precaria situación
¿para qué sirve mi soledad?
el mundo se antoja ensimismado
esperando mi poema como un grito con anhelo,
y a fe que tuve celo hasta de cada agonía,
de la noche al día, desde este día pleno.
Me saludé por costumbre con uno mismo,
que por muy familiar sigue en interrogación,
¿qué vocación? si los sueños se vuelcan hacia la nada,
si la nada nada a su antojo
por este alma y por estos ojos.
La vida es como una gruta,
por un lado oscura e ignota,
con goteras y sangría,
cúpula y columnatas,
y con una deseada ruta.
En cada gota que rezume
va un propósito,
un filtrado,
de lo bueno y de lo malo,
como el deseo y como el miedo,
como los sueños y las normas,
sabiéndose
que unas claman a las otras.
Rezamos, dictamos:
vivir es aeternam expectamus.
Y esperamos y esperamos
en la estación del nunca llegará.
Y por eso me saludé dentro de mi soledad
para recordarme
que hoy podría ser un día distinto,
insisto, distinto
¿intuición insatisfactoria?
mi instinto, dentro del alma, se niega a un no.
a la mañana, temprano, en el espejo, me saludé,
-hola, que tal, ¿cómo va todo?-
y él, saludando con la mano alzada, dijo
-bueno, un día más, algo de frío
y deseoso de un café, igual que tú-
- Bien, eso ya lo sabes, me conoces
desde hace mucho tiempo, incluso me conoces
desde que ya no te recuerdo-
La imagen de uno es como un sello imborrable.
Y sé que no es creíble pero una vez tuve fe,
fe de esa que dicen milagrosa,
porque esperaba que este día fuera especial,
único, como una puerta a otra cosa,
diferente a los demás, aún siendo,
cada uno de los demás, diferentes
pero inútiles.
Porque esperaba en el espejo
que fuera apareciendo otro rostro,
no como un tren lleno de frío
en un desierto desolado,
sino algo más sano y temporal
y dualmente infinito,
como un ciclo cercado pero que no cesa,
como una fresa verde que se niega.
Se procesa en la cafetera un aroma seco,
como un árbol arrinconado
en el último suspiro del invierno.
Precaria situación
¿para qué sirve mi soledad?
el mundo se antoja ensimismado
esperando mi poema como un grito con anhelo,
y a fe que tuve celo hasta de cada agonía,
de la noche al día, desde este día pleno.
Me saludé por costumbre con uno mismo,
que por muy familiar sigue en interrogación,
¿qué vocación? si los sueños se vuelcan hacia la nada,
si la nada nada a su antojo
por este alma y por estos ojos.
La vida es como una gruta,
por un lado oscura e ignota,
con goteras y sangría,
cúpula y columnatas,
y con una deseada ruta.
En cada gota que rezume
va un propósito,
un filtrado,
de lo bueno y de lo malo,
como el deseo y como el miedo,
como los sueños y las normas,
sabiéndose
que unas claman a las otras.
Rezamos, dictamos:
vivir es aeternam expectamus.
Y esperamos y esperamos
en la estación del nunca llegará.
Y por eso me saludé dentro de mi soledad
para recordarme
que hoy podría ser un día distinto,
insisto, distinto
¿intuición insatisfactoria?
mi instinto, dentro del alma, se niega a un no.
martes, 11 de octubre de 2016
DIAS QUE PASAN
Otro dia que pasa y decidido a no llorar,
esperando estrellas que desgarren sueños,
así pasa la vida entre anhelos y vuelos,
entre olvido y celo, entre ira y paz.
Necesito el golpe de la suerte, el milagro,
con la inútil estrategia de verlas venir,
como si la vida fuera que viene hacia ti,
cuando es la muerte la que hace el trabajo.
He decidido no lamentar el fracaso,
disimuladamente y de buenas maneras,
sabiéndome por dentro ser una fiera
que rompe deseos y los deja al raso.
La frialdad es signo de un alma muerta,
por mucho que una voz insinuara un beso,
es una extraña forma de quitarme un peso,
aún sabiendo que se cierra una puerta.
Uno por la vida se guarda los trucos
por si acaso la trampa viene detrás,
o por si uno se vuelve y no hay más
que traidoras garras de cucos.
esperando estrellas que desgarren sueños,
así pasa la vida entre anhelos y vuelos,
entre olvido y celo, entre ira y paz.
Necesito el golpe de la suerte, el milagro,
con la inútil estrategia de verlas venir,
como si la vida fuera que viene hacia ti,
cuando es la muerte la que hace el trabajo.
He decidido no lamentar el fracaso,
disimuladamente y de buenas maneras,
sabiéndome por dentro ser una fiera
que rompe deseos y los deja al raso.
La frialdad es signo de un alma muerta,
por mucho que una voz insinuara un beso,
es una extraña forma de quitarme un peso,
aún sabiendo que se cierra una puerta.
Uno por la vida se guarda los trucos
por si acaso la trampa viene detrás,
o por si uno se vuelve y no hay más
que traidoras garras de cucos.
LA VIDA ES UN POEMA
No hay peor poema que el que solo existe en un sueño
ni peor alma que el que no navega por un cuerpo,
o mal cobardía que la que solo mima su huida.
No hay fuente que mane sangre sin cristal,
ni ruido que en la música se mal entienda,
no habría historia si no hubiera enmienda.
La vida, iniciada con una semilla casual
se vuelve causal por el intelecto del dogma,
por malas formas que se van a glorificar,
no como el mar, sino como la mar de empeños
sin ton, sin tonto, o con tonto en absolución
por otro igual que lo esconda.
La vida es una forma de ir entendiendo la muerte,
que todo viene y se vierte al pasado del olvido,
lo vivido fue vivido y con frecuencia tan inerte,
me refiero al presente, como si nada fue conseguido,
salvo un extraño cruce de dos caminos
que desconocían que se iban a encontrar.
ni peor alma que el que no navega por un cuerpo,
o mal cobardía que la que solo mima su huida.
No hay fuente que mane sangre sin cristal,
ni ruido que en la música se mal entienda,
no habría historia si no hubiera enmienda.
La vida, iniciada con una semilla casual
se vuelve causal por el intelecto del dogma,
por malas formas que se van a glorificar,
no como el mar, sino como la mar de empeños
sin ton, sin tonto, o con tonto en absolución
por otro igual que lo esconda.
La vida es una forma de ir entendiendo la muerte,
que todo viene y se vierte al pasado del olvido,
lo vivido fue vivido y con frecuencia tan inerte,
me refiero al presente, como si nada fue conseguido,
salvo un extraño cruce de dos caminos
que desconocían que se iban a encontrar.
SÍ SE PUEDE
No me digas que no se puede, no me digas.
Que no se puede con el alma quieta,
presa de su angustia,
de su desesperanza o miedo,
de su locura finita,
pero no me digas que no se puede,
no me lo digas,
con el alma viva.
No me digas que no se puede volver,
no me digas.
No se puede volver si hay desesperación,
si el alba ya no te ilumina,
no se puede con lo sinuoso de la vida,
pero no me digas que no se puede,
no me lo digas
si cada mañana te vuelvo a querer.
Que no se puede con el alma quieta,
presa de su angustia,
de su desesperanza o miedo,
de su locura finita,
pero no me digas que no se puede,
no me lo digas,
con el alma viva.
No me digas que no se puede volver,
no me digas.
No se puede volver si hay desesperación,
si el alba ya no te ilumina,
no se puede con lo sinuoso de la vida,
pero no me digas que no se puede,
no me lo digas
si cada mañana te vuelvo a querer.
sábado, 30 de julio de 2016
NADA
Hace ciento treinta días que no escribía,
hartura de aburrimiento
porque nada pasaba,
y por eso con el tiempo se miraba
como el que ya estaba muerto.
hartura de aburrimiento
porque nada pasaba,
y por eso con el tiempo se miraba
como el que ya estaba muerto.
martes, 26 de julio de 2016
martes, 12 de julio de 2016
TU OLVIDO
He de evacuar tu olvido
que me bloquea la memoria.
Tuve esta intención
a poco de largarme
en clave de dos.
Y aún así la quiero como la hoja
vencida por octubre.
Agotada de su brillo
y de su sombra con parásitos.
La quiero rezumando
su piel amarilla,
resecada por un Sol alto.
Menos uno
que ya no comparto contigo.
Me lo quedaré dentro,
muy dentro,
tanto como insiste
tu olvido.
que me bloquea la memoria.
Tuve esta intención
a poco de largarme
en clave de dos.
Y aún así la quiero como la hoja
vencida por octubre.
Agotada de su brillo
y de su sombra con parásitos.
La quiero rezumando
su piel amarilla,
resecada por un Sol alto.
Menos uno
que ya no comparto contigo.
Me lo quedaré dentro,
muy dentro,
tanto como insiste
tu olvido.
viernes, 24 de junio de 2016
MI YO
Es un yo difuso
cada mañana
entre el espejo y yo,
siempre me lo llevo
con el aire bañado
de interrogación.
cada mañana
entre el espejo y yo,
siempre me lo llevo
con el aire bañado
de interrogación.
viernes, 17 de junio de 2016
viernes, 10 de junio de 2016
CASI
Que cerca estuvo
que el amor mutuo entre los dos
sucediera.
Tan solo a veinte centímetros
para que dos y dos manos
se entrecruzaran, rozasen
y confundieran.
A poca distancia en el aire
para que dos miradas
se dijesen
y estremecieran.
A la casi frase perfecta
que encendiera la chispa
de tu frase y mi frase
perfecta.
Que cerca estuvo
que el amor entre los dos
surgiera.
Fue un poco menos que una declaración,
ínfimamente menos,
dibujada con sonrisas aun difusas
para que nos envolviera.
Fue un pensamiento cercano
al pensamiento genial
de que eras quien siempre he esperado
para compartir la senda.
Algunos buenos días más,
y tardes y noches,
unos pocos café en el bar,
mínimas coincidencias,
un poco más de complicidad
tras las estrellas.
A que poca distancia,
que pena,
que el amor entre los dos
no sucediera.
que el amor mutuo entre los dos
sucediera.
Tan solo a veinte centímetros
para que dos y dos manos
se entrecruzaran, rozasen
y confundieran.
A poca distancia en el aire
para que dos miradas
se dijesen
y estremecieran.
A la casi frase perfecta
que encendiera la chispa
de tu frase y mi frase
perfecta.
Que cerca estuvo
que el amor entre los dos
surgiera.
Fue un poco menos que una declaración,
ínfimamente menos,
dibujada con sonrisas aun difusas
para que nos envolviera.
Fue un pensamiento cercano
al pensamiento genial
de que eras quien siempre he esperado
para compartir la senda.
Algunos buenos días más,
y tardes y noches,
unos pocos café en el bar,
mínimas coincidencias,
un poco más de complicidad
tras las estrellas.
A que poca distancia,
que pena,
que el amor entre los dos
no sucediera.
lunes, 30 de mayo de 2016
Y MIRA QUE LA MIRÉ
Y mira que la miré,
reconocido, con deseo,
aquel momento
donde casi la tuve.
Mi sorpresa fue como lo de la lluvia
que no esperas,
efímera como una vela
mientras tiembla porque se aturde.
En el silencio se describió,
caminos por la ribera
y como una primavera
que siempre acude.
Pero de quien es hoy aquel desvelo
sin firma ni sello,
de quien es ¿lo sabes tú?
este contrato que nos hunde.
reconocido, con deseo,
aquel momento
donde casi la tuve.
Mi sorpresa fue como lo de la lluvia
que no esperas,
efímera como una vela
mientras tiembla porque se aturde.
En el silencio se describió,
caminos por la ribera
y como una primavera
que siempre acude.
Pero de quien es hoy aquel desvelo
sin firma ni sello,
de quien es ¿lo sabes tú?
este contrato que nos hunde.
sábado, 7 de mayo de 2016
CICLO
Otra vez al punto de partida,
una manía no intencionada
por mi parte,
y las manos buscaron en otra arte
una inquietud enamorada.
Así me vi en un lugar
ya conocido,
donde sabía que nadie me esperaba,
pero es como a la noche el rocío
que deja lágrimas en el alma.
Volver es como mirar de nuevo
los caminos retorcidos
por un estar inquieto,
y en aquel punto de partida
sin saber aún quién he sido
reinicio iluso la misma vida.
Una vez, y otra, y otra,
que ni aprendo ni me entendieron,
como el vicio que tienen las olas
que inquietas por ser del mar
se fueron muriendo.
una manía no intencionada
por mi parte,
y las manos buscaron en otra arte
una inquietud enamorada.
Así me vi en un lugar
ya conocido,
donde sabía que nadie me esperaba,
pero es como a la noche el rocío
que deja lágrimas en el alma.
Volver es como mirar de nuevo
los caminos retorcidos
por un estar inquieto,
y en aquel punto de partida
sin saber aún quién he sido
reinicio iluso la misma vida.
Una vez, y otra, y otra,
que ni aprendo ni me entendieron,
como el vicio que tienen las olas
que inquietas por ser del mar
se fueron muriendo.
jueves, 5 de mayo de 2016
LATIDOS ETERNOS
Recuerdo aquellas veces que mezclamos ansias,
y los tiempos de los poemas regados por dos ríos,
las risas por las frases aparentemente desencajadas,
y que después eran geniales como un bello desvarío,
recuerdo tus primeros versos a la interperie,
medio desnudos como un marino en sus faenas,
las flores, los vientos, los brillos elocuentes,
que me fueron llevando a olas y arenas,
recuerdo tu primer beso de despedida una madrugada,
avanzada como un verano entrometido en primavera,
y la intuición de que de otra forma me mirabas,
y la emoción de que pasaras por mi tierra,
ahora soy el testigo de un recuerdo en solitario,
el esmero en el cuidado de una pena que me amarga,
la conciencia del castigo de todo aquello que he vivido,
la fría tarde que acontece en su estolidez pálida,
rezumo por los poros los sudores de cada momento,
que se vierten por mi piel como lágrimas negras,
y aunque el mundo siga yo lo ignoro y me vuelvo
a aquellos amaneceres en que te sentía tan cerca,
lo hago porque vivo de alguna manera en el recuerdo,
y no me diga nadie que eso ya no corre por las venas,
que si no fuera así ya me diría este extraño corazón
porque sigue latiendo como antes él latiera.
y los tiempos de los poemas regados por dos ríos,
las risas por las frases aparentemente desencajadas,
y que después eran geniales como un bello desvarío,
recuerdo tus primeros versos a la interperie,
medio desnudos como un marino en sus faenas,
las flores, los vientos, los brillos elocuentes,
que me fueron llevando a olas y arenas,
recuerdo tu primer beso de despedida una madrugada,
avanzada como un verano entrometido en primavera,
y la intuición de que de otra forma me mirabas,
y la emoción de que pasaras por mi tierra,
ahora soy el testigo de un recuerdo en solitario,
el esmero en el cuidado de una pena que me amarga,
la conciencia del castigo de todo aquello que he vivido,
la fría tarde que acontece en su estolidez pálida,
rezumo por los poros los sudores de cada momento,
que se vierten por mi piel como lágrimas negras,
y aunque el mundo siga yo lo ignoro y me vuelvo
a aquellos amaneceres en que te sentía tan cerca,
lo hago porque vivo de alguna manera en el recuerdo,
y no me diga nadie que eso ya no corre por las venas,
que si no fuera así ya me diría este extraño corazón
porque sigue latiendo como antes él latiera.
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