Se precipita el final de este acto
y sorprendió por no estar escrito,
el guionista no cobró el adelanto,
la ventanilla cerró despacito,
se quedo una lámpara encendida
sobre el oscuro anfiteatro,
y en escena una silla y una escoba
y un cajón y un retrato,
aún bailaba la telonera
la música de un violín trágico
mientras bullían por los pasillos
rumores de tonos áridos,
se durmió la musa, silente,
se cuarteó la madera del patio
donde emergió una flor escondida
que timeaba con su engaño,
la heroína fue a dormir al bosque
del fondo del escenario,
con una extraña sombra de pena,
con un beso nunca cerrado,
no hay obra y se estrena mañana
pero se anuncia un trágico acto,
gotas de pena en mi alma aparecen,
cuando te veo huir tan despacio.
martes, 20 de noviembre de 2012
lunes, 19 de noviembre de 2012
A Margarita Debayle - Rubén Darío
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:
Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.
Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».
La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».
Y ella dice: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
* * *
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.
domingo, 18 de noviembre de 2012
QUISIERA UNA SOLA VEZ
Quisiera una sola vez
romper mi cerebro
y esparcirlo por mi ser,
y sin saber por qué,
recomponerlo,
juntar odio y amor,
ilusión y tristeza,
y no tener más certeza,
ni dudas ni razón,
ser un loco, un instinto,
una pieza que no entra,
una burla manifiesta
o un trazado distinto,
quisiera no ser quien soy
y lograr ser quien amas,
engañando en esta
trama
un segundo de hoy,
sea marchitando el pasado
o hipotecando el futuro,
con un sentimiento impuro
o un éxito desgraciado,
para escupir a tu
desprecio
renegando de mi alma,
aunque no llegue el alba
mientras me vuelva necio,
desesperar lo perfecto,
perturbar el espacio,
correr muy despacio
por todos tus secretos,
me voy a la acritud,
al cero, a la nada,
y desprecio el alma,
que así seré tú,
tú, que me callas y
obligas,
tú, que escondes tu sueño,
vete ya al infierno
y ojalá
me maldigas.
viernes, 16 de noviembre de 2012
ELLA ES DE OTRA TIERRA
Ella es de otra tierra
Pero no lo parece,
Parece más bien la arena
De una duna que crece,
Bajo el sol naranja,
Que es que anochece,
Parecen los ojos cerrados
Que me conciernen,
Ella es de mi tierra,
De los olivos verdes,
La sombra de las hojas
Y de las blancas paredes,
Rosa que a la brisa
Fría se mece,
Tiene algo de oscuro
En sus ojos celestes,
Ella no es de ninguna tierra
Que alimente cipreses,
Más bien de la sierra
Y de los trigos verdes,
De la azul ribera
Que en el valle adolece,
Y que sueña con los mares
De aguas hirvientes.
DESPEDIDA
No es probable que vuelva a mirar el mar,
que los sentidos se han ido perdiendo,
como el aroma de la flor se va yendo,
que un sonido de la noche se juega el final,
que los que fueron ya no seguirán,
y no hay ya más locuras que decir,
que esto ya anuncia el fin
que nunca más volveré a nadar,
que me voy como se van los sueños,
que la mañana en su clarear
ha borrado todo mi andar,
que he de dibujar mi nuevo empeño,
y reconozco la belleza cuando estuve
y el ritmo dulce de cadencias vertidas,
que mi alma se irá vestida
de las caprichosas y lánguidas nubes,
la experiencia se queda en mí
y por años y años soportando
esos sonidos marcando
los cariños que yo sentí,
debería ser más agradecido,
y no invocar de nuevo una huida,
pero mis cosas están en ruina
y esparcidas en el camino,
quedan huellas imborrables,
quedan amistades y amores,
queda la fragancia de esas flores
que me endulzaron tan amables,
y con esto, adios, por alguna vez
quizás nos veamos en un rincón,
en alguna extraña situación
pero ahora, ahora... yo no lo sé.
que los sentidos se han ido perdiendo,
como el aroma de la flor se va yendo,
que un sonido de la noche se juega el final,
que los que fueron ya no seguirán,
y no hay ya más locuras que decir,
que esto ya anuncia el fin
que nunca más volveré a nadar,
que me voy como se van los sueños,
que la mañana en su clarear
ha borrado todo mi andar,
que he de dibujar mi nuevo empeño,
y reconozco la belleza cuando estuve
y el ritmo dulce de cadencias vertidas,
que mi alma se irá vestida
de las caprichosas y lánguidas nubes,
la experiencia se queda en mí
y por años y años soportando
esos sonidos marcando
los cariños que yo sentí,
debería ser más agradecido,
y no invocar de nuevo una huida,
pero mis cosas están en ruina
y esparcidas en el camino,
quedan huellas imborrables,
quedan amistades y amores,
queda la fragancia de esas flores
que me endulzaron tan amables,
y con esto, adios, por alguna vez
quizás nos veamos en un rincón,
en alguna extraña situación
pero ahora, ahora... yo no lo sé.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
JUGUETES
Trenes eléctricos,
Lindos, coloreados,
Bicicletas,
Coche de escaparate,
Raquetas
Y mecanos,
Juguetes divinos,
Ensoñados,
Sueños de mi ser,
Nunca en mis manos.
martes, 13 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
ULTIMAMENTE
Ultimamente no sé qué escribir,
no se me ocurre nada,
solo se me ocurre decir que el camino está poblado,
que las sendas no son los caminos,
y que la gente se han volado,
y también que la ciudad está prohibida,
que se duerme de aburrimiento la vida,
que no sé donde estoy nadando,
solo se me ocurre que el tiempo se ha parado,
que el minutero va a la deriva,
que el espacio se ha vaciado,
y también que se estorban los enamorados,
que empujan y con las bridas
como caballos desbocados,
solo se me ocurre silenciar la palabra,
ver la palabra en la ruina
y sembrarla en un sembrado,
y también que los locos son los cuerdos,
que los cuerdos solo deliran
y que ninguno escarmentamos,
solo se me ocurre no escribir nada,
que estas palabras vayan deprisa
hacia los huecos fracasados,
y también que cierre la llave
en el cajón y que maldigan
por lo siglos que las he callado,
solo se me ocurre que vas a leerme,
y meditando sobre estas rimas
y pensando que estoy amargado,
y también que vas a decirme
que me deje de pamplinas
y que no vacile de ser tan raro,
no se me ocurre nada que escribir,
salvo que el tiempo está volado,
salvo que limpio las repisas
de los armarios rancios,
de las noches fugitivas
y de las charlas en vano,
de la soledad amarilla
y de mis huesos enanos,
y de la sonrisa mal parida
y de este mirar extraño,
y de las palabras prohibidas
y de la ironía del encanto,
solo se me ocurre escribir por que tú estás
en algún momento de este espacio
y en este tiempo en concreto
leyendo estas palabras
e intentando adivinar
por qué este mensaje extraño,
solo se me ocurre callar un momento,
no decir nada, mostrar mi sonrisa,
que mis arrugas han formado,
y también que sé que ignoras
por qué fuerzo con prisas
y te lo voy a decir de una vez:
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos de romper
mis desgracias del pasado,
porque me duelen las manos de volver
a la esquina que ya he pasado,
porque me duelen las manos de ver
el daño que me has causado,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos de mirar
a las nubes que han matado,
y porque me duelen los ojos de observar
como el amor se han enfriado,
y porque me duelen los ojos en el mar
con sus azules desgatados,
ya no voy a escribir más,
que mis piernas se han agotado
de andar por los caminos
que siempre van cuesta abajo,
ultimamente no sé qué escribir,
no se me ocurre nada,
salvo una sola palabra
que siempre he llevado,
yo sé que quieres saberlo
y yo quiero que tu lo sepas,
pero si lo supiéramos los dos,
quizás, solo quizás,
dejaría de ser un secreto,
perdóname que no te la diga
pero sé lista,
búscala entre tus manos.
no se me ocurre nada,
solo se me ocurre decir que el camino está poblado,
que las sendas no son los caminos,
y que la gente se han volado,
y también que la ciudad está prohibida,
que se duerme de aburrimiento la vida,
que no sé donde estoy nadando,
solo se me ocurre que el tiempo se ha parado,
que el minutero va a la deriva,
que el espacio se ha vaciado,
y también que se estorban los enamorados,
que empujan y con las bridas
como caballos desbocados,
solo se me ocurre silenciar la palabra,
ver la palabra en la ruina
y sembrarla en un sembrado,
y también que los locos son los cuerdos,
que los cuerdos solo deliran
y que ninguno escarmentamos,
solo se me ocurre no escribir nada,
que estas palabras vayan deprisa
hacia los huecos fracasados,
y también que cierre la llave
en el cajón y que maldigan
por lo siglos que las he callado,
solo se me ocurre que vas a leerme,
y meditando sobre estas rimas
y pensando que estoy amargado,
y también que vas a decirme
que me deje de pamplinas
y que no vacile de ser tan raro,
no se me ocurre nada que escribir,
salvo que el tiempo está volado,
salvo que limpio las repisas
de los armarios rancios,
de las noches fugitivas
y de las charlas en vano,
de la soledad amarilla
y de mis huesos enanos,
y de la sonrisa mal parida
y de este mirar extraño,
y de las palabras prohibidas
y de la ironía del encanto,
solo se me ocurre escribir por que tú estás
en algún momento de este espacio
y en este tiempo en concreto
leyendo estas palabras
e intentando adivinar
por qué este mensaje extraño,
solo se me ocurre callar un momento,
no decir nada, mostrar mi sonrisa,
que mis arrugas han formado,
y también que sé que ignoras
por qué fuerzo con prisas
y te lo voy a decir de una vez:
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos,
porque me duelen las manos de romper
mis desgracias del pasado,
porque me duelen las manos de volver
a la esquina que ya he pasado,
porque me duelen las manos de ver
el daño que me has causado,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos,
y porque me duelen los ojos de mirar
a las nubes que han matado,
y porque me duelen los ojos de observar
como el amor se han enfriado,
y porque me duelen los ojos en el mar
con sus azules desgatados,
ya no voy a escribir más,
que mis piernas se han agotado
de andar por los caminos
que siempre van cuesta abajo,
ultimamente no sé qué escribir,
no se me ocurre nada,
salvo una sola palabra
que siempre he llevado,
yo sé que quieres saberlo
y yo quiero que tu lo sepas,
pero si lo supiéramos los dos,
quizás, solo quizás,
dejaría de ser un secreto,
perdóname que no te la diga
pero sé lista,
búscala entre tus manos.
lunes, 5 de noviembre de 2012
domingo, 4 de noviembre de 2012
PERO ESTE VERSO
Pero
este verso nace de una noche que se ha cerrado,
pero este verso busca por los
infinitos senderos,
pero
este verso huye de lo más sagrado,
pero
este verso se camufla en los enredos,
más
este verso recorre mis sembrados,
menos
este verso los demás están enteros,
por
este verso yo me había enamorado,
entre
este verso y el tuyo yo me enredo,
según
este verso yo escribo desde un lado,
como
este verso hay otro paralelo,
porque
este verso no alcanza el cuadrado
ora
este verso que yo te entrego,
pero
este verso muere como diga el dado,
pero
este verso brota del tapicero,
pero
este verso se mueve mareado
pero
este verso se quema en el cenicero,
más
este verso su sentido no es llevado,
menos
este verso los demás son eternos,
por
este verso yo nunca te habría dejado
entre
verso te fuiste con tus enredos,
según
este verso lo que dije es pasado,
como
este verso el futuro es incierto,
porque
este verso se siente anulado
ora este
verso que en mis manos te cedo.
PROMETO
Prometo
por una vez decir algo coherente
que
aunque no lo creas a veces hasta me sale,
y
aunque pienses que otra vez soy inocente
te
voy a decir todo lo que vales,
vales
la ruina de los dictadores amargados,
vales
la felicidad de la gente sencilla,
vales
la mirada de una chiquilla
al
juguete que le han regalado,
vales
el roble que da una semilla,
vales
un bosque de hadas y magos,
vales
el olor del mar en su orilla,
vales
el azul de la noche de verano,
vales
como planta en la roca árida,
vales
como el viento para el bogador del mar,
vales
como esa muñeca de cara pálida
y
con su mirada que siempre estará,
vales
como tu amigo y compañero,
vales
como tu gente y alguien más,
vales
como el silencioso lucero
de
aquella noche que no olvidarás,
vales
para mí aunque te parezca tonto,
vales
para mí con tus manos vivas,
vales
para mí tu sonrisa que de pronto
engrandece
el sentido de toda mi vida.
viernes, 2 de noviembre de 2012
CAMINAR TAN PEREGRINO
Caminar tan peregrino,
esperando tu mirar,
valentía de este camino,
¿dónde me llevará?,
mi alma, no es mi destino,
ni el aire por respirar,
otra vez me he perdido,
no sé cuantas van ya,
¿qué espero de la mujer?,
¿siluetas de mis
sentidos?,
no sé qué querer deseo
querer,
y qué mujer me lo ha
prohibido,
quizás vendí mi corazón,
mi alma, no es mi destino,
me duele como honda herida
que no supieras quien he
sido,
malgastado por la
soberbia,
por la vanidad, por el
vicio,
quise ser quien no era
y tú quisiste a quien no
he sido,
por eso me abandonaste,
mi alma, no es mi destino,
deja que lo último que
haga
sea
amarte en este escrito.
miércoles, 31 de octubre de 2012
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