Todas las mañanas sobre las ocho
te veo tomando café y leyendo el periódico,
y cuando llego siempre tu mirada levantas,
tu mirada sostienes,
como somos tan pocos a esa horas
sin remedio te digo buenos días,
buenos días me dices, buenos días,
y entro en el bar y pido café,
inevitable, mientras, miro por la ventana
que sigues fuera mirando la prensa,
frunces la cara, alguna cosa te altera,
y de nuevo me levantas tu mirada,
me hago el ajeno, distraigo la taza,
el dueño cuenta algún chiste,
¿Cuál podría ser la noticia triste
que ensombreció tu cara?
al día siguiente y de nuevo a las ocho
el mismo rito se va repitiendo,
somos como extraños acostumbrándonos
a coincidir en un momento tan breve,
y cuando acabo el café, salgo y enciendo
un cigarrillo al lado de ti,
no te miro, miro más bien al sin fin,
y me subo al coche y me alejo,
no sin aprovechar, claro está,
que al abrir la puerta vuelva a mirarte,
para comprobar por si acaso
que me miras de lejos,
pero ya estabas andando, creo a tu oficina,
tomabas la calle hacia abajo,
y yo, sin mucho pensarlo,
decidí girar en la esquina,
pero perdí tu pista,
quizás lo pruebe mañana,
ah no, mañana es festivo,
y tu vas si trabajas,
pero, ¿y si ibas mañana?
no concilié el sueño,
¿te lo puedes creer?
mirando el reloj hasta el alba,
y con el mismo gesto que un laboral
marqué el rito diario,
tomé el coche y para allá que me fui,
misma hora mismo local,
pero tú no estabas, normal,
la fiesta sería demasiado evidente,
y cogí un cabreo indecente
y me fui al coche a despotricar,
y en ese momento, casi para arrancar,
se levanto una especie de viento,
y al mirar vi un firmamento
matutino, ¿tú crees que es normal?
cruzabas la calle delante de mí
sosteniéndome una mirada constante,
yo no sabía si tirar adelante
o quedarme fijándome en ti,
y te sentaste en la misma mesa
y, de nuevo, me fuiste a mirar,
o esto es una cita formal,
o son rayos y centellas,
en fin, que me fui a acercar,
y me dijiste ¿quieres un café?
y yo no sabía si usted
me lo decía a mí o al de atrás,
el caso es que sin pensarlo más
dije sí, me apetece ,gracias,
encantada, me llamo Ana,
yo Alba, que bonita mañana.
lunes, 31 de marzo de 2014
ERES PRINCIPIO
Mirada que atraviesa mi voz,
arrullo de noche dulcísima,
esencia vertida, bello verbo,
flor de almendro, blanquísima,
aroma eres de los esteros,
suave susurro de atardecer,
soy en ti cuerpo y alma,
te hiciste lluvia, yo te querré,
eres siempre una flor, una flor,
rumor del fluir del agua,
manantial eres, mi dulce amor,
vivo en ti toda sustancia,
tu pecado es la virtud de hacerme,
arrojar lamento, brotar feliz,
gracias mi amor por escogerme,
eres principio, y sin fin.
arrullo de noche dulcísima,
esencia vertida, bello verbo,
flor de almendro, blanquísima,
aroma eres de los esteros,
suave susurro de atardecer,
soy en ti cuerpo y alma,
te hiciste lluvia, yo te querré,
eres siempre una flor, una flor,
rumor del fluir del agua,
manantial eres, mi dulce amor,
vivo en ti toda sustancia,
tu pecado es la virtud de hacerme,
arrojar lamento, brotar feliz,
gracias mi amor por escogerme,
eres principio, y sin fin.
viernes, 28 de marzo de 2014
Na sobíes parqui na sobíes iscychor
Na sobíes parqui na sobíes
iscychor,
ton irguedas in vuistra
pidistol
di igaésma i hepacriséo,
di argulla u vonedod,
qyi sala lligá o
disimbacor
in il alveda u lo nicidod,
hau, na sobíes hosto qyi
pynta
disia vyistro disoporeceán
can vyistro folso
hymonedod,
isas syiñas qui yno viz mi
desties
si qyidoran in salidod,
par isa as adea o myirti
u na rispita vyistros
vedos,
yno argéo di motonzo
meintros gaza in tol
mosocri,
par vyistros mintis
padredos,
qyi sio sala il teimpa
linta, disispironti,
qyein as moti
par las
seglas.
POEMA 20-PABLO NERUDA
PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda, de nacimiento Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto
(Parral, 12 de julio de 1904 – Santiago, 23 de septiembre de 1973)
POR UNA SONRISA UN BESO
Entonces me paré, y te vi,
me detuve en tus detalles,
hasta ahí fueron palabras,
sobre temas y nada,
pues miré tus ocultadas
aparentes marejadas,
de entre nudos y valles
donde a poco me metí,
y entonces yo intuí
paseándote por la calle,
que tú nunca cruzabas
si no te descalzabas,
era como que anunciabas
con pulcritud desmesurada,
un posible paisaje
a quien fuera a ti,
y entonces vi venir,
que si mi mente sabe
que tu cita es clara,
para qué pues mañana,
así que sin palabras
y sin que nada que mediara,
el beso fui yo a darte,
y te hice sonreír.
me detuve en tus detalles,
hasta ahí fueron palabras,
sobre temas y nada,
pues miré tus ocultadas
aparentes marejadas,
de entre nudos y valles
donde a poco me metí,
y entonces yo intuí
paseándote por la calle,
que tú nunca cruzabas
si no te descalzabas,
era como que anunciabas
con pulcritud desmesurada,
un posible paisaje
a quien fuera a ti,
y entonces vi venir,
que si mi mente sabe
que tu cita es clara,
para qué pues mañana,
así que sin palabras
y sin que nada que mediara,
el beso fui yo a darte,
y te hice sonreír.
miércoles, 26 de marzo de 2014
ADOLFO
Hombre al que van laureles a destiempo,
hombre que mudó laureles,
escaño apolar, mirada no furtiva,
sonrisa al bravo mar,
eras el augurio mismo, y no creíble,
fue tu condena,
tenías que hacer infinitos más
y ninguna calle te nombraba,
conde de Suárez, condescendiente,
conde descendente
por la inquina social,
hombre de palabra y tesón,
entre oidores dormidos,
malos oyentes,
entre malos olientes
brisaste mi tierra,
yo que no fui de guerra
te me hacías sorprendente.
No te homenajeo ahora,
no es la hora,
no es tu hora,
ya anteriormente me la diste,
alguna vez supe entenderte.
Ahora, no conde, no,
ahora Adolfo valiente.
hombre que mudó laureles,
escaño apolar, mirada no furtiva,
sonrisa al bravo mar,
eras el augurio mismo, y no creíble,
fue tu condena,
tenías que hacer infinitos más
y ninguna calle te nombraba,
conde de Suárez, condescendiente,
conde descendente
por la inquina social,
hombre de palabra y tesón,
entre oidores dormidos,
malos oyentes,
entre malos olientes
brisaste mi tierra,
yo que no fui de guerra
te me hacías sorprendente.
No te homenajeo ahora,
no es la hora,
no es tu hora,
ya anteriormente me la diste,
alguna vez supe entenderte.
Ahora, no conde, no,
ahora Adolfo valiente.
martes, 25 de marzo de 2014
DÉJAME UN HUECO
Déjame un hueco
que quiero de nuevo verte,
defenderé a muerte
tu anhelado cobijo,
yo me hago hijo
de los versos de tu boca,
toda mi vida es poca
si tu hueco no me tiene,
cada día me detienen
las horas en que no estás,
sin saber si vendrás,
que tu ausencia me entristece,
mal calma y pena crece
con tu ausencia y su vacío,
y en el fuerte desvarío
trazo marcas con tus huellas,
dime entonces mujer bella,
dímelo, llámame,
si en tu hueco puedo entrar,
y si me lo vas a negar
no lo digas, y mátame.
que quiero de nuevo verte,
defenderé a muerte
tu anhelado cobijo,
yo me hago hijo
de los versos de tu boca,
toda mi vida es poca
si tu hueco no me tiene,
cada día me detienen
las horas en que no estás,
sin saber si vendrás,
que tu ausencia me entristece,
mal calma y pena crece
con tu ausencia y su vacío,
y en el fuerte desvarío
trazo marcas con tus huellas,
dime entonces mujer bella,
dímelo, llámame,
si en tu hueco puedo entrar,
y si me lo vas a negar
no lo digas, y mátame.
lunes, 24 de marzo de 2014
PROYECTO DE NAUFRAGIO
Os describo sus ojos, su gesto, su alegría
cada vez que yo venía
¿cómo podían unos ojos hablar de esa manera?
era verdad que hay palabras que no hay que decir,
es suficiente un brillo en los ojos,
un doble arco iris,
lograbas enmudecerme, contemplarte, humedecerme,
extasiarme onírica y tenazmente
como el último sueño antes de despertar,
del que no quieres jamás despertar,
era morir cada día, grato y fácil, simple, feliz,
¿Cómo logras, solo mirándome, besar?
obsesivo pensamiento permanente,
obsesivo sentimiento e inevitable
sumergir, transcribir en tu ojos
el momento esperado y sospechable,
abre, abres, te abres y me extraes,
indescriptible clímax en el que te transfiero,
en el que me transfieres y abrazas,
descalza de todo, mueca de mi amor
somos dos calmas contemplándose,
atravesándose mirándose a sí mismo,
a nosotros mismos,
en una sorpresa esperable, esperada,
inexistente en la lista de la posibilidad,
infinidad de reniegos, y ahora nos venimos,
te vine, me traje, fuimos atolondrados certeros,
hierro de negro y blanco, presos de noches,
de tardes y días cobijados en ellas,
yo te vi en estrellas, en una e infinitas,
tu salinidad descarada, tu impronta prisa,
la verdad nunca hecha mentira,
la casa en la isla que tan lejos y cerca tuvimos,
¿por qué no quisimos las velas que cosimos?
por tus ojos, mirada de naufraga,
temí que mi mástil no la soportara.
cada vez que yo venía
¿cómo podían unos ojos hablar de esa manera?
era verdad que hay palabras que no hay que decir,
es suficiente un brillo en los ojos,
un doble arco iris,
lograbas enmudecerme, contemplarte, humedecerme,
extasiarme onírica y tenazmente
como el último sueño antes de despertar,
del que no quieres jamás despertar,
era morir cada día, grato y fácil, simple, feliz,
¿Cómo logras, solo mirándome, besar?
obsesivo pensamiento permanente,
obsesivo sentimiento e inevitable
sumergir, transcribir en tu ojos
el momento esperado y sospechable,
abre, abres, te abres y me extraes,
indescriptible clímax en el que te transfiero,
en el que me transfieres y abrazas,
descalza de todo, mueca de mi amor
somos dos calmas contemplándose,
atravesándose mirándose a sí mismo,
a nosotros mismos,
en una sorpresa esperable, esperada,
inexistente en la lista de la posibilidad,
infinidad de reniegos, y ahora nos venimos,
te vine, me traje, fuimos atolondrados certeros,
hierro de negro y blanco, presos de noches,
de tardes y días cobijados en ellas,
yo te vi en estrellas, en una e infinitas,
tu salinidad descarada, tu impronta prisa,
la verdad nunca hecha mentira,
la casa en la isla que tan lejos y cerca tuvimos,
¿por qué no quisimos las velas que cosimos?
por tus ojos, mirada de naufraga,
temí que mi mástil no la soportara.
domingo, 23 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
SI YO SUPIERA
Si yo supiera que al decirte lo que siento
te anillaras en tus dedos mi cariño,
si yo supiera que en boca bella y clara
lanzaras todo un verbo de querer,
si a mí llegara tu viento dulce y tibio
cuando vierto sobre el cielo de las aguas,
si yo supiera que tus ojos me miraran
te diría mi forma de querer,
si yo supiera que vivirías en un cuento
que yo escribí en una noche de cariño,
si yo supiera que tus lágrimas eran calma
de un amor que me quieres a mí verter,
si yo supiera estas cosas en que deliro,
ansiaría contigo en las mañanas,
madrugadores besos dados a tu cara,
para ver en tus ojos el amanecer.
te anillaras en tus dedos mi cariño,
si yo supiera que en boca bella y clara
lanzaras todo un verbo de querer,
si a mí llegara tu viento dulce y tibio
cuando vierto sobre el cielo de las aguas,
si yo supiera que tus ojos me miraran
te diría mi forma de querer,
si yo supiera que vivirías en un cuento
que yo escribí en una noche de cariño,
si yo supiera que tus lágrimas eran calma
de un amor que me quieres a mí verter,
si yo supiera estas cosas en que deliro,
ansiaría contigo en las mañanas,
madrugadores besos dados a tu cara,
para ver en tus ojos el amanecer.
jueves, 20 de marzo de 2014
BURLA
Para qué me enseñaste a quererte
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos,
a ti querer solo te divierte
y me tratas como a un niño,
sopita fría, sopita caliente,
y nunca por mí te apenas,
pero yo voy a concederte,
este juego que te alegra,
y todo porque me gusta verte,
qué le voy a hacer amor mío.
Para qué me enseñaste a quererte
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos,
yo sé que de tus besos calientes
algunos me los da con cariño,
pero el resto me enfurecen,
me aterrorizan y me apenan,
porque creo que ellos vienen
de otros labios que te apresan,
y ya no sé si tú les mientes
a los del otro o a los míos.
Para qué me enseñaste a quererte
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos.
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos,
a ti querer solo te divierte
y me tratas como a un niño,
sopita fría, sopita caliente,
y nunca por mí te apenas,
pero yo voy a concederte,
este juego que te alegra,
y todo porque me gusta verte,
qué le voy a hacer amor mío.
Para qué me enseñaste a quererte
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos,
yo sé que de tus besos calientes
algunos me los da con cariño,
pero el resto me enfurecen,
me aterrorizan y me apenan,
porque creo que ellos vienen
de otros labios que te apresan,
y ya no sé si tú les mientes
a los del otro o a los míos.
Para qué me enseñaste a quererte
si después me dices que te olvide,
por qué tu obsesión de retenerme,
y tu burla con mis quejidos.
miércoles, 19 de marzo de 2014
MAÑANA TRISTE
En esta mañana de niebla cerrada
próxima a la llegada de la primavera,
me asaltó una duda del tiempo
que no creo tenga respuesta,
pero planteada por si acaso,
no sea que alguien lo sepa,
si vivir es un calendario,
o el vivir no tiene fecha,
la estación floral deseada,
la fuga del silencio de estepa,
el cambiar la historia cercana,
deformarla como sea,
el grisáceo motivo del alma,
las preguntas de una noche en vela,
la mirada inocente del ignorante,
el presagio de un olvido que quema,
yo sabía que se levantarían
las nubes de esta mañana de seda,
pero temía que detrás escondiera
tu silencio en el que tanto te empeñas,
y por eso en esta mañana,
que me levanté de mala manera,
pensé si por un instante acaso
me igualas con tu tristeza.
próxima a la llegada de la primavera,
me asaltó una duda del tiempo
que no creo tenga respuesta,
pero planteada por si acaso,
no sea que alguien lo sepa,
si vivir es un calendario,
o el vivir no tiene fecha,
la estación floral deseada,
la fuga del silencio de estepa,
el cambiar la historia cercana,
deformarla como sea,
el grisáceo motivo del alma,
las preguntas de una noche en vela,
la mirada inocente del ignorante,
el presagio de un olvido que quema,
yo sabía que se levantarían
las nubes de esta mañana de seda,
pero temía que detrás escondiera
tu silencio en el que tanto te empeñas,
y por eso en esta mañana,
que me levanté de mala manera,
pensé si por un instante acaso
me igualas con tu tristeza.
EXTRAÑÍSIMO MALDITO POEMA DE AMOR
No sé, también me gustaría escribir versos de amor,
con la felicidad y alegría del saber quererse,
pero sucede que casi siempre todo se aleja,
todo se va volcando como si fueran sueños en vano,
yo ya no sé si es cuestión del tiempo o el espacio,
si algún asunto no previsto va y los separa,
yo no sé si los que dijeron alguna vez amarse,
no fueron más que palabras que ausentes brotaban,
me paso muchas horas pensando en esta cuestión,
intento encontrar una verdad en una mirada,
me quedo esperando con cara atontada
mientras espero que pases de nuevo como pasó,
o es que no sé si es que vienes por lo que sea a joderme,
o has trazado algún plan para jugarme al despiste,
yo ya no sé qué me hiciste que no puedo moverme,
que no puedo moverme de este lugar que me amarga,
esto no es un poema ni bello, ni hermoso, ni nada,
si lo declamas te irás infestando de lodo,
no voy a trazar un modo de escribir por algún capricho
de oír bonitas palabras arrulladas en un bonito fondo,
posiblemente es que ni siquiera es ningún poema,
ni de amor, ni de desamor, o de celo, o de venganza,
pero es mi extrañísima manera de decirte te quiero
aunque este te quiero no te lo creas para nada,
por tanto, si es así, qué importa ya que te quiera o no,
lo primero no lo creerás, lo segundo me dirás que es dolor,
¿dolor? ¿sabes lo que es el dolor? es teclear en una ventana
un mensaje valiente que lo llevarás al contenedor,
y yo que me pregunto para que ando exponiendo
mis sentimientos si van careciendo de sentido,
y yo que me pregunto en qué lío me ando metiendo,
cuando ni hay lío, ni asunto, ni nada, que tiempo perdido,
quizás porque lo único que me salva es mi cabezonería,
y que si algunos se van, otros ya llegan,
y quien sabe sin con el tiempo y con esta faena,
al menos uno solo o una sola me acompañaría,
es que muchos me dicen reciente que llevo razón,
pero que, vaya por dios, de todas formas voy a la cárcel,
que soy un tipo de esos que más bien no encaja,
que no juega a siendo gato convertirse en un ángel,
tengo para colmo que aguantar la mala educación,
y llevarme yo la fama por alguna denunciada rareza,
estoy de verdad tan extenuado de comprobar tanta vileza,
que ya me dirás como escribo un maldito poema de amor.
con la felicidad y alegría del saber quererse,
pero sucede que casi siempre todo se aleja,
todo se va volcando como si fueran sueños en vano,
yo ya no sé si es cuestión del tiempo o el espacio,
si algún asunto no previsto va y los separa,
yo no sé si los que dijeron alguna vez amarse,
no fueron más que palabras que ausentes brotaban,
me paso muchas horas pensando en esta cuestión,
intento encontrar una verdad en una mirada,
me quedo esperando con cara atontada
mientras espero que pases de nuevo como pasó,
o es que no sé si es que vienes por lo que sea a joderme,
o has trazado algún plan para jugarme al despiste,
yo ya no sé qué me hiciste que no puedo moverme,
que no puedo moverme de este lugar que me amarga,
esto no es un poema ni bello, ni hermoso, ni nada,
si lo declamas te irás infestando de lodo,
no voy a trazar un modo de escribir por algún capricho
de oír bonitas palabras arrulladas en un bonito fondo,
posiblemente es que ni siquiera es ningún poema,
ni de amor, ni de desamor, o de celo, o de venganza,
pero es mi extrañísima manera de decirte te quiero
aunque este te quiero no te lo creas para nada,
por tanto, si es así, qué importa ya que te quiera o no,
lo primero no lo creerás, lo segundo me dirás que es dolor,
¿dolor? ¿sabes lo que es el dolor? es teclear en una ventana
un mensaje valiente que lo llevarás al contenedor,
y yo que me pregunto para que ando exponiendo
mis sentimientos si van careciendo de sentido,
y yo que me pregunto en qué lío me ando metiendo,
cuando ni hay lío, ni asunto, ni nada, que tiempo perdido,
quizás porque lo único que me salva es mi cabezonería,
y que si algunos se van, otros ya llegan,
y quien sabe sin con el tiempo y con esta faena,
al menos uno solo o una sola me acompañaría,
es que muchos me dicen reciente que llevo razón,
pero que, vaya por dios, de todas formas voy a la cárcel,
que soy un tipo de esos que más bien no encaja,
que no juega a siendo gato convertirse en un ángel,
tengo para colmo que aguantar la mala educación,
y llevarme yo la fama por alguna denunciada rareza,
estoy de verdad tan extenuado de comprobar tanta vileza,
que ya me dirás como escribo un maldito poema de amor.
domingo, 16 de marzo de 2014
TE ESCRIBO DESDE CADA SEGUNDO QUE ME ESTÁ MATANDO
Te escribo desde cada segundo que me está matando,
desde el límite incontenible de un mar bravío,
te escribo desde el silencio con rabia incontenida,
desde el mundo en que iba naciendo,
desde el desapego de lo que vivo,
a alguna dirección que nunca me dabas,
a un número de teléfono ausente en el registro,
a un bosque que ningún mapa contenía,
a un pasado que una vez pasara,
con un pueril sentido del instinto,
intentar que me recordaras algunos momentos,
devenir del vacío algún colmado de estrellas,
saberme de verdad que una vez me querías,
que todo lo hermoso y lo lento
fue cierto y no banales quimeras,
que lo anodino era más temor que verdad,
que desde mi te nacieron frutas de estío,
que acogiste hacia ti un secreto de vida,
que el roce de besos nos llevó a soñar,
que te hiciste savia en el cuerpo mío,
te escribo desde cada segundo que me está matando,
desde el saberme cobarde por ya no moverme,
desde la mala hora que paraba mi vida,
desde el olvido que me estaba expulsando
a un mañana de luz en el que me hiciste ausente.
desde el límite incontenible de un mar bravío,
te escribo desde el silencio con rabia incontenida,
desde el mundo en que iba naciendo,
desde el desapego de lo que vivo,
a alguna dirección que nunca me dabas,
a un número de teléfono ausente en el registro,
a un bosque que ningún mapa contenía,
a un pasado que una vez pasara,
con un pueril sentido del instinto,
intentar que me recordaras algunos momentos,
devenir del vacío algún colmado de estrellas,
saberme de verdad que una vez me querías,
que todo lo hermoso y lo lento
fue cierto y no banales quimeras,
que lo anodino era más temor que verdad,
que desde mi te nacieron frutas de estío,
que acogiste hacia ti un secreto de vida,
que el roce de besos nos llevó a soñar,
que te hiciste savia en el cuerpo mío,
te escribo desde cada segundo que me está matando,
desde el saberme cobarde por ya no moverme,
desde la mala hora que paraba mi vida,
desde el olvido que me estaba expulsando
a un mañana de luz en el que me hiciste ausente.
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