miércoles, 21 de junio de 2017

DESDE EL SILENCIO HASTA EL AMAR

El silencio es un camino hacia la nada,
la nada un lugar donde mirar el todo,
el todo es lo que hiciste y no hiciste,
lo que no hiciste es una aventura desolada,
desolada es una ruta que te amarga,
amarga es la mirada que nunca viene,
viene lo que a veces no deseas y se ancla,
se ancla la vida por el temor,
temor es una estrategia que siempre falla,
falla lo que no haces pues no existirá,
no existirá otra vida en esta marcha,
marcha el beso al amor de otro lugar,
otro lugar sería estar como en medio,
en medio es querer abarcar sin asir,
asir es igual que devanar hilos de mar,
mar es un lugar donde todos iremos.

Iremos por la vida descubriendo,
descubriendo debería ser una forma de volar,
volar es el eterno sueño que tenemos,
tenemos las alas que nos pueden transportar,
transportar puede ser con poco equipaje,
equipaje en realidad eres tú y poco más,
más es la palabra que yo quería decirte,
cuando me besabas y besabas sin parar,
parar dependerá de donde respiras,
respiras pues vives y a veces no hay lugar,
lugar es una coordenada en espacio y tiempo,
y el tiempo a veces una saeta sin piedad,
piedad no pido pues es aire amargo,
amargo es un brindis si no hay con quien brindar,
brindar no es alzar copas sino entrecruzarlas,
entrecuzar las vidas es construir el amar.

martes, 23 de mayo de 2017

¿EL SILENCIO ES UN DESPRECIO?

Brindo por el silencio en el que pude contemplarte,
en la difusa luz de la tarde que anunciaba tu mirada,
por la intensa agonia que en mi alma se hizo parte
de los vientos de tormenta y del calor que me dabas.

En el silencio de la noche a poco muero yo por ti,
y enlazo entre cuerpo y alma con tu infinita sonrisa,
mis manos amenazan una aparente locura hostil,
que se descubre suicida en la plenitud de tu brisa.

Yo que aprendí a ir queriéndote desde mi espacio,
y a odiarme a la vez por los tiempos que pasaban,
caminé contradictorio entre vértigo y despacio,
desmarcándome en el tiempo del alba cansada.

Paso a paso, casi suicida, fui tramando una venganza,
a este ser mío que me viene partiendo el corazón,
en la locura o en la pasión, todo torna remembranza
de lo que ayer yo tenía en la apariencia de la razón.

Por ello, en la posibilidad de que alguna vez me llamaras,
me dijeras lo que fuiste o no fuiste por culpa del silencio,
yo sabría que en el agua algunos reflejos de tu cara,
me devolverían algunos latidos y no este desprecio.

viernes, 28 de abril de 2017

LA MEDIDA

Antes medía la métrica, ritmo y rima,
la ética y estética de la expresión,
que la pasión o el batir.
Ahora, igual ni unos ni otros van a venir.

Hubo un tiempo que decía por verte sonreir,
ahora ¿dónde tus labios curvados por nubes?
el viento volado y la calidez de sumergirme
en tu tierra ígnea, en tu naufragio, di.

Si estuvimos en un momento y en un lugar,
y eramos dos, como los dos que cierran un plan,
di, ¿sigo siendo alguien a quien decir?
aún no siendo más que motivo de un parpadeo.

Me he acostumbrado a tenerte sin tenerte,
ir configurándote como pantallas de deseos,
soñándote de una manera inocentemente reprochable,
deseándote como entre una idea y un espasmo.

Te he metido dentro de mí y arropándote,
hacerte como mía sin haberlo sido nunca,
has de saberlo, mi silencio,
y te he temido como teme un idealista.

Ahora, que no mido, y no me importa si esto es ético,
me encuentro con una mente sola y desgarrada,
esperando de ti una sola palabra que se evadió
parecido a aquel beso que querías.

¿Lo recuerdas? aquel que querías
a aquel al que querías,
¿lo recuerdas? ¿recuerdas aquel lugar
y aquel momento? -no- no nos deja la medida.

lunes, 10 de abril de 2017

LLAMADA

Todas las noches rebusco entre las palabras, la adecuada,
una solitaria y única deseada que vuele como sin saber,
que ya no esté al amanecer aún dejando un hueco en la mañana,
más insinuadora que aquella mirada que me logró retener,

sentada en el sofá, las manos extendidas, la sonrisa lanzada,
dos cafés que humeaban entre las citas sugeridas, tú ibas,
decías -quiero que me la escribas- la palabra deseada,
-ven- dije sin necesidad de pensarla, porque la sentía,

¿recuerdas que me dijiste salgamos y paseemos?
recuerdo el lugar, el tiempo, como olvidado y nostágico,
la acusación sin lanzarse flotaba entre las nubes,
y el chaparrón de la tarde más que dulce fue trágico,

yo, que me iba recreando por cada semblante triste,
fui poco a poco buscando esa palabra, la adecuada,
ni estaba aún escrita, y ni siquiera lo deseaba,
pero está por aquí y en cada amanecer me llama.

DISOILUCIÓN

Se me van diluyendo los recuerdos,
con dolor en el rincón del alma,
se me van perdiendo mis sueños,
todos aquellos brotes se apagan,

Y se me van volando por el aire,
aquellos deseos que anhelaba,
y de todos ellos tú como nadie,
te alejas llevando mis palabras.

A cielo abierto, entrometido,
mi corazón sale a la mañana,
y, como siempre, he de llevarte
con las señales de mi alma.

En la cobardía de esta renuncia,
no acepté que me olvidabas,
aún siendo el barco que se mece
por los caprichos de tus aguas.

Pero aunque no he sabido llorar,
mis ojos guardan lágrimas,
recordando que una vez te tuve
entre mis brazos entregada.

(El título guarda cuatro o cinco o más sentidos: disolución, ilusión, di soy ilusión, ....)

viernes, 17 de marzo de 2017

COMO EL TRIGO

Lo que escribo
Crece verde al decirlo
Y amarillo en el olvido
Más si no lo dijera
Que el olvido me digiera
Solo por esto yo escribo.

lunes, 13 de marzo de 2017

POESÍA CUBISTA

La sonrisa de sus orejas me parecieron un estornudo,
y andaba con la cabeza por los trechos aún no hechos,
se acostaba de mañana para decir buenas tardes tarde,
y se cruzaba con los zapatos de otros que no paraban,

hervía el hambre entre suculentos pasteles de adobe,
y el punto de fuga se movía como un loco parásito,
más se buscaban en los sueños de despierto presagio,
y lloraba como macho cuando llora como sin gana,

se masticaba el empeño como un erizo presumido,
y se ocultaba cobarde frente al dragón de una orquesta,
la cuestión era manifiesta como una bandera lisa,
y se me perdía con mucho deleite esta dureza blanda.

NO QUIERO MIRAR


Cierro los ojos, no quiero mirar,
peatones acelerando por la calzada,
autobuses cruzando pasos de cebra,
persianas con humos de caverna,
bancos en paredes amoratadas,

cierro los ojos, no quiero mirar,
situaciones que distraigan mi idea,
perversiones planteadas muy mal,
incursiones secadas por el mar,
hilos de lana en ninguna madeja,

cierro los ojos, no quiero mirar,
la tele siempre apagada,
el tocadiscos de mi prima hermana,
la noche tarde o la noche temprana,
el coro de los grillos a la nada,

cierro los ojos, no quiero mirar,
los vientos que levantan pestañas,
los pantis multicolores azules,
el duro trabajo de los gandules,
el Sol despistado de la madrugada,

cierro los ojos, no quiero mirar,
lo que se convierte en una venganza,
el camino inhóspito y desarbolado,
los trueques sucios de los mercados,
dos indicaciones en un cruce cruzadas,

cierro los ojos, no quiero mirar,
que toda verdad fue mentira,
que todo pasar fue un estallido,
que el lobo sorprende con un balido,
que la oveja es la asesina,

cierro los ojos, no quiero mirar,
que todo no fue como siempre soñamos,
que paso y que paso sin saber que pasar,
que una mujer se asoma para cantar,
que éramos locos desconfiados,

cierro los ojos, no quiero mirar,
que nada de nada cuando me vi en ti,
que hasta el amar se mide con regla,
que el olvido se impone y que merma,
que nunca las cosas fueron así,

cierro los ojos, no quiero mirar,
quítamelos, yo te los doy,
llévatelos, póntelos a hurgar,
lávamelos en la orilla del mar,
míratelos como en aquel "hoy",

cierro los ojos, no quiero mirar,
el maldito tren que te va alejando,
el bucle, este de aire que te diluye,
el limpio horizonte sin nubes,
el ansiado sueño que se va largando,

cierro los ojos, no quiero mirar,
déjame te ruego que yo siga aquí,
que más te da, tú ya te vas,
otras historias a ti te vendrán,
¿la mía? con ojos cerrados, y fin.

sábado, 11 de marzo de 2017

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL CAMINO

Llegué al invierno,
de una manera no permitida
ni pactada,
llegué al invierno.

Comencé en una primavera
de incógnita del alba,
igual piedra y flor
decoraba la senda,
inocente como un colegial
que, después, de incógnito,
surcaba mares piratas,
con hambre de lobo
e ignorancia del alma.
Era todo amigo,
incluso el sorpresivo chaparrón
y el vórtice del viento,
la cola del zapatero
y los saltos a las cancelas
para explorar los sarmientos.
Mis aprendizajes
no morían en escarmientos.
Y acababa todo en flor
aparecida en la noche cálida,
donde me sorprendía
el surco frío en la piel.
Sombrero y pantalón de pana
al desuso, guitarra en mano,
y cierta cara.
Mi primer poema fue épico,
así, como lo digo, literalmente.
Escribí sobre el Quijote
queriendo, con él, trotar
sobre las barbas de Don Miguel,
nada que ver con el de francés,
por cierto barbilampiño y rosa
como una mariposa sobre la nata
de un canapé.
Y Miguel que fue de ti, de tu mosca,
recordada de por vida,
muchísimos años más tarde
me enteré de tu indeseada huida.

Sigue un verano, algo barroco,
y hago de todo pero poco,
a fe que lo intenté, lo prometo,
no lo juro por no incordiar,
pero nunca veía la manera
de poderla quitar.
No era ella, era yo, como siempre
con vocación estéril
y simulada pasión.
En esto yo protesté, me enfrenté
a lo que nunca me debí enfrentar,
pero que le voy a hacer,
¿lamentarlo? y que remedio tiene ya.
Lo que nunca imaginé
es que aquel torpe que una vez empezó
casi entró con ramos por Jerusalen.
Cierto es de verdad,
no podía imaginar que donde no debía
comencé a conspirar.
Me hice nuevo, una forma de reinventarse
hasta reventarse entre la guerra y la paz,
capaz de engañar, mentir,
por conseguir
historias sin refrán.
Que me gustaba Bethoven, entonces,
ni de coña oye. Era como un vacile,
una forma de corre y dile
que eras un tipo genial,
buena gente, prudente,
y algo loco (única verdad).
Como la cosa fue admitida
en vez de huida
me metí en todo el fangal.
Y de esta forma y no me extraño
fueron pasando los años,
cuyos últimos peldaños
se borraron para nunca jamás.

Y sucede el otoño,
y por primera vez me planteo
el careo con el hipotético final,
era como ir borrando
la tinta y el aroma del azafrán.
Era un otoño casi siempre frío,
era como un río bajo un pálido sol,
las historias que hace ha eran idas
ahora re venían sin educación.
Ya de chiquillo era despistado
y a regular era algo que no evitaba,
más sin medir bien los espacios,
el coste o el riesgo
me dispuse a los sesgo
de mi teórica vida fatal.
Algo que no entendió, vaya por dios,
a fe que lo intenté
y sin solución.
Más cómo va a haber vuelta atrás
cuando crees descubrir
el éxito de enamorar.
Aquello que sentí
no lo había sentido jamás.
¿Te has enamorado alguna vez
de una manera atolondrada?
No distinguía si me hundía o volaba
y queriendo me perdí.
Una pérdida a la manera de apuesta
por todo o nada,
que para ir a media
ya disponía de mi mediocre vida
de inconsciencia.
Lo efímero no destruirá lo eterno
como es aquel recuerdo
de que una vez te viví.
El resto es sobrevivir a esta tempestad
del otoño y sus oquedades,
y entre mentiras y verdades,
fui calculando los caudales
con algún plan para el final.

Y he aquí que llegué al invierno
de una manera no permitida
ni pactada,
sin saber si es mucho o nada
lo que traigo conmigo,
pero sí os digo
que alguna vez lo intenté.
Ahora, que estoy aquí
puede ser fácil describir
una historia sin más.
Mas ya es invierno,
ir retirándose toca ya,
pero antes has de saber
que si una vez te quise,
hoy te volvería a querer.



miércoles, 15 de febrero de 2017

AHORA

Que ya veremos si te seguiré queriendo
mientras te quiero, que ya veremos.

¿Qué contrato como lápida quieres escribir
cada paso futuro con sus acentos?.

Qué prisas por saber sobre no sé cuando
si te seguiré eligiendo como hoy te elegí.

Los pasos por la vida no tienen más misterio
que irlos dando y con todos ellos sentir.

La vida no se planea como un inventario,
llenando la bolsa que queremos llevar.

La vida nace y muere en cada segundo,
el primer ahora es el mundo, los otros no están.

viernes, 10 de febrero de 2017

LA CARA OSCURA DEL SUEÑO

Hace ya tiempo que rompí toda pretensión de un sueño,
ir deambulando como el dueño de un camino sin ti,
volcado en la lucha dentro de mí por irme mintiendo,
porque voy huyendo de otra vez verte y estar sin ti,

qué te voy a decir, qué palabras pondrían remedio
a los alejados tiempos, donde te olvidaste de mí,
o si no te olvidaste al fin, por qué el obstinado empeño
de venirme de nuevo la tentanción de poderte vivir,

todo lo pasado sucedió así, más qué hacer con el tiempo
que me viene ahora sin remedio por volverte a oir,
cómo podría huir si otra vez más me apareces de nuevo,
retornándome el miedo de otra vez no poderte sentir,

en los amaneceres subyace un lamento del tiempo,
la resulta de aquellos efectos de tormenta sin fin,
y que más si no fuera así que este sangrar por dentro,
se mostrara por los verteros del corazón al latir,

si fuimos o no personas así yo no lo entiendo,
aparentemente como tiernos brotes de jazmín,
blanco algodón sin fin surcando en el baile del viento,
y acabar como heno seco que nos ahoga al fin,

cuántas veces ha de leerse el mismo prospecto,
cuándo si infecto puedo decir que lo conseguí,
y si la vida va al morir yéndole la vida en ello,
a qué perder tanto tiempo en lo que no ha de venir,

si te dije entonces sí fue un acto sincero,
aunque pongamos a cero por asuntos del devenir,
que ya veríamos si así va deambulando un invierno
con sus árboles secos por estos dias sin ti,

yo no quiero soñar y en tal latir que yo te tengo,
yo no quiero los medios donde el sueño no tiene fin,
para qué sentir de ti los cristales fríos de invierno,
para qué llevar por dentro una muerte y no morir,

para qué ya escribir lo que ni siquiera temo,
del secreto de lo eterno o el efímero devenir,
y qué lógica tiene sonreir con unos labios secos
por agrietados besos dados con infame mentir,

que la vida es así el tiempo me lo ha ido diciendo,
más arraigado al no acepto me acostumbré al herir,
y la herida es en mí tan profunda como en aquellos
que creyeron que fueron fruto de mi ser ruin,

pero nada es porque sí sino que obedece a algún celo,
o a una duda, o a un miedo, o a un no saber decidir,
pues decidas no o sí siempre temerás si lo hecho
te apartó del sendero que soñabas para tu vida feliz.








lunes, 21 de noviembre de 2016

TAMBIÉN PASAMOS

También pasamos, no hemos de ser menos,
pasan las estaciones, las lunas,
se cubren de otros los senderos.

Pasamos por la vida con cobardes intentos,
y con la valentía de perderse en la bruma,
nos devuelve su aroma lo que ya ha muerto.

El tránsito en la vida ni es triste ni es ciego,
injusticia sufrimos y amores se esfuman,
y el olvido ataca como guerrero certero.

Y las obras se quedan que dicen los genios,
más sentimos que las nuestras el viento diluya,
hasta en ella está incluso el beso primero.

Se fueron familia, amigos, con sus momentos,
que viven en nosotros, es cierto que ocurra,
más que tímido dolor nos acude por dentro.

No vamos a ser más ni vamos a ser menos,
que el brote y la flor que acaban en fruta,
que a veces por no querida se pudre en el suelo.

La vida es tan relativa que desconocemos su precio,
qué dígito razonable aguanta en la ruta
de los comercios de almas que se van vendiendo.

Qué amores tuvimos que no supimos tenerlos,
qué celos nos llevaron a ahogarnos en dudas,
dónde se fueron yendo los besos sinceros.

Desagradecidos con la vida somos por miedos,
con él fulminamos hasta la inocencia ilusa,
la del amor y la paz que tanto queremos.

Que entre nosotros se entremeten misterios,
y aunque esta certeza pocas veces se duda,
nos gastamos en un monótono valor medio.

Debería ser que gastemos segundos en sueños
traducidos en latidos, y no quimeras que ocultan
el deseo de querer amarnos sin tanto temerlo.

También pasamos, no hemos de ser menos,
pero no aquellos momentos con las manos juntas,
en la noche de los tiempos en la que dijimos querenos.

domingo, 20 de noviembre de 2016

DESVIACIONES DE UN SONETO

Que distinto todo cuando pasa,
alejándose en silencio lo vivido,
latidos del ayer que se han ido,
voces prisoneras de alma rasa.

Qué momento decide el final,
llevar lo hecho al lugar olvidado,
qué segundo se torna ya pasado,
qué futuro hay si nada es igual.

Qué decirte si volviera yo a verte,
qué me dirías si me vieras de nuevo,
qué nos diríamos superando lo inerte,

acaso si yo aún en tu alma me muevo,
si acaso yo aún en tu alma me muevo,
desearía re quererte,
partiendo de todo y de nada,
sin trama.

Yo no sé si sabes que ando por aquí
aún con el frío seco de varios inviernos pasados,
intentando mirarte sin re plantearme,
pensando por dónde se agita tu cuerpo.
La oportunidad siempre se tiene,
lo del tren que pasa es puro cuento,
solo es la excusa cobarde del ya muerto,
solo el eslabón adrede partido
para ya no tenernos.

Pasa el tiempo pero nunca pasa,
se queda quieto esperando tiempo,
por el viento y agua de línea rasa,

por tus ojos vivos que yo recuerdo,
y por aquel camino donde nos hicimos
promesas no dichas que nunca han muerto.







viernes, 21 de octubre de 2016

EL SUEÑO DE UN DÍA DISTINTO QUE NO LLEGÓ

Sé que no parece muy creíble, pero fue cierto,
a la mañana, temprano, en el espejo, me saludé,
-hola, que tal, ¿cómo va todo?-
y él, saludando con la mano alzada, dijo
-bueno, un día más, algo de frío
y deseoso de un café, igual que tú-

- Bien, eso ya lo sabes, me conoces
desde hace mucho tiempo, incluso me conoces
desde que ya no te recuerdo-

La imagen de uno es como un sello imborrable.
Y sé que no es creíble pero una vez tuve fe,
fe de esa que dicen milagrosa,
porque esperaba que este día fuera especial,
único, como una puerta a otra cosa,
diferente a los demás, aún siendo,
cada uno de los demás, diferentes
pero inútiles.
Porque esperaba en el espejo
que fuera apareciendo otro rostro,
no como un tren lleno de frío
en un desierto desolado,
sino algo más sano y temporal
y dualmente infinito,
como un ciclo cercado pero que no cesa,
como una fresa verde que se niega.

Se procesa en la cafetera un aroma seco,
como un árbol arrinconado
en el último suspiro del invierno.
Precaria situación
¿para qué sirve mi soledad?
el mundo se antoja ensimismado
esperando mi poema como un grito con anhelo,
y a fe que tuve celo hasta de cada agonía,
de la noche al día, desde este día pleno.

Me saludé por costumbre con uno mismo,
que por muy familiar sigue en interrogación,
¿qué vocación? si los sueños se vuelcan hacia la nada,
si la nada nada a su antojo
por este alma y por estos ojos.
La vida es como una gruta,
por un lado oscura e ignota,
con goteras y sangría,
cúpula y columnatas,
y con una deseada ruta.
En cada gota que rezume
va un propósito,
un filtrado,
de lo bueno y de lo malo,
como el deseo y como el miedo,
como los sueños y las normas,
sabiéndose
que unas claman a las otras.
Rezamos, dictamos:
vivir es aeternam expectamus.

Y esperamos y esperamos
en la estación del nunca llegará.
Y por eso me saludé dentro de mi soledad
para recordarme
que hoy podría ser un día distinto,
insisto, distinto
¿intuición insatisfactoria?
mi instinto, dentro del alma, se niega a un no.