jueves, 12 de marzo de 2015

EL ABORTO

Como era obvio estaba nervioso. Entonces se podía fumar más o menos en ciertos rincones y escaleras del hospital. Deseaba un varón como hermano de su niña. Había sido un embarazo cuajado por octubre y soportado por los fríos de febrero. Su inquietud e ilusión eran obvias. Cuando llegó el médico notó una expresión extraña, más de sorprendido que preocupado.
- antes que nada, ¿cómo está ella? - perfectamente - (me dijo)
- dígame ¿qué ha sido? - nada - ¿nada? - sí, nada, pero ha dejado una carta -
- ¿una carta? no le entiendo - yo tampoco lo entiendo pero es así -
- ¿quien ha dejado una carta? - pues alguien habrá sido pero no sé responderle
(inmediatamente le hacen señas y sale corriendo) se quedó absorto viéndolo ir, ¿Qué está pasando?
No parió Correos.

SOBRA

No soy capaz de escribir,
nada que decir,
solo pena me aflora,

nada, ahora,
ni sueño
ni desvelo,
y parada las horas.

Entrecruzo los dedos
y ellos se rozan,
y me voy y me sobro,
y ya no sigo escribiendo
que en ti yo soy sobra.

LOS BAILES

Me gustas en todas las vertientes de tus bailes,

en los seductores ritmos de los tangos, abrazándome contigo hasta los fangos,
en los elegantes valses palaciegos, frente a la luz de tus ojos llenos,
en la hermosa ternura de los fados, con mis manos jugando con tus manos,
en la interminable desesperación de los boleros, que aunque me mates te quiero,
en la carnal llama de la samba, déjame pillarte danza,
o que me bailes por bulerías mientras te canto tonterías,
o como un frenesí en el twist, dime que sí,
o con la sonata de Chopin, muéstrame tu ser,
y hasta con el rock and roll donde nos volteamos los dos,
o con las baladas del Presley y con tus caderas sexys,
y por qué no con rancheras perdernos por la pradera,
o con la guitarra que llora de Beatles aunque nos sonara triste,
con el folk irlandés calentemos los pies,
con una jota aragonesa presumida salamanquesa,
y con un fandanguito de Huelva, para que siempre me vuelvas.

APROPIACIÓN INDEBIDA

No sabes cuanto hecho de menos
aquella primera vez que me cogiste las manos,
porque las echo de menos,
porque me dejaste manco.

COMO UN PAJARITO ENJAULADO

Me hacen gracia tantas cosas
que ya dudo si no es por no llorar,
y dime y dime y a diario y dime,
y suelta cosas sin parar,

sigue diciendo cosas, lo que sea,
y no pares, hazte mar,
no tienes derecho a des olearte,
nada de dos días igual,

quiero que siempre hables
y que fluyas sin cesar,
y si no dice nada ¿Qué te pasa?
que tan callado estás,

y me hace gracia por la otra parte
que tan relajadamente está,
como si no tuviera más obligación
que exigir y nada más,

lo curioso es que no hace,
ni pone voluntad,
ni piensa, ni se le ocurre,
y si se le ocurre, le da igual,

uno hace hasta de payaso,
de comediante, de sostenedor
del momento donde te place
entrar en relajación,

todos los días pensar mil ideas,
mil proyectos originales,
mil temas sustanciales,
¿y tú? tú te recreas,

¿verdad que te recreas?
que trabaje hasta extenuarse,
que rumie o que cante,
que no descanse,

sin derecho a evadirse,
a pirarse a la nada,
nada de manadas,
toma un poco de alpiste.

EL DESTIERRO

Has imaginado cosas tan extrañas
que hasta tú te las ha creído,

quisiera saber si tienes pruebas
de todo lo que afirmas,
de lo que crees,
y hasta de lo que niegas,

y además si creíste alguna vez en mí
cuando no te resultaba tan evidente,
si las palabras te resultaron tan trascendente
que estaban hasta por encima de mí,

¿qué viviste pues conmigo?
¿minutos precipitados y deseados?

parecía que te lo llevabas a tu vida
y secabas la mía con un velo,
te lo apropiabas, lo estallabas,
lo sumergías en tus sueños,

quisiera yo saber si tienes pruebas
de todas tus acusaciones,
de todas tus suposiciones,
si temías que había fin,

y si te sentiste engañada,
maltrecha, ¿maltratada?
¿si solo fuiste una muñeca
de la que me quise reír?

si de verdad piensas eso
que poca cosa me tuviste,
que poco interés en introducirte
en estas alas por venir,

yo no quiero ni pensar
que todo esto sea verdad,
que todo lo que dije,
que todo lo que pensé,
que todo lo que hablé,
que todo lo que escribí,
que todo lo que canté,
que todo lo que bailé,
que todo lo que sentí,
que todo lo que viví,
que todo lo que miré,
que todo lo que mostré,
que todo lo que sufrí,
que lo que repartí,
que lo que dejé,
que lo que soñé,
no era por ti, no era por ti,

¿te crees nada de mi?
¿te crees nada en mí?

yo no quiero pensar
que todo esto sea verdad,
no lo podré entender jamás,
no lo podré entender jamás,
¡te lo juro!
¡te lo juro de verdad!

¿como pudiste acabar
como tantos acabaron conmigo?
sintiéndote enemigo
sin saber ni por qué,
¿por ser como se es?

¿que esperabas?
¿acaso una pantalla
con la peli que más te guste?

¿Que sabes de batallas?,
¿de guerras cuasi perdidas?,

Me mandará tu ira
a un extraño fin,
a unos besos congelados,
a unos versos despreciados,
a un destino ruin,
a un silencio in merecido,
yo no sé que hacer conmigo
ni contigo que decir,

siempre fui yo quien dijo hola,
quien preguntó cómo estabas,
quien abrió tu ventana
temiendo que decir,

pues que se acabe todo, vale,
ya conozco esta sangre
negra de la amistad,
esta forma de largar
palabritas tan suaves,

¿qué pruebas tienes para pensar
que he dejado de quererte,
que ya no quiero verte,
que no quiero saber más?

Ni idea, de verdad te lo digo,
pero bueno, así será el destino,
un rugoso y mal camino
que me quiere desterrar.

LUCÍA

Lucía se había acostumbrado todas las tardes a bajar a Bombay después de terminar en el estudio. A veces un simple café y se iba. En ocasiones algún combinado y se animaba a bailar. En cualquier caso siempre miraba a la pista. Ya no había tristeza o pena sino aceptación. Sus amigas siempre se enfadaban a veces. Lucía lucía pañuelos con flores, saciando su sed cada noche en amores, la luna plateada murmurando le hablaba de amores pasados que nunca pasaban.

ENAMORADAS CARTAS

Ella tenía dulzura en su voz
y una cadencia que me encantaba,
fui primero amante de sus palabras
y de sus besos de voz,

imaginaba como sería de cerca,
como podría verla realmente,
como sería verdaderamente
si mis ojos la alcanzara,

me ofreció motivos para escribir,
lo que una vez fue y volver,
aquellas colinas otra vez
aún con frío, de madrugada,

realmente yo no le importaba mucho,
era una simple curiosidad,
una manera de variar
los días con sus marañas,

pero tenía dulzura en su voz,
algo que me encantaba,
yo mantenía el silencio,
no tocaba nada,

la dejaba navegar,
volar, reír y llorar,
le escribía y le escribía
enamoradas cartas.

TODO SE FUE EN UN MOMENTO

Todo se fue en un momento.

Como una jauría a la caza,
como una cascada de nervios,
como un batir de pájaro,
como un humo negro,

un trabajo mal vertido,
un esfuerzo sin reflejo,
un cálculo sin sentido,
una cerca a los lejos,

palabras eternizadas,
historias que estremecen,
latidos que endurecen,
duros suspensos.

QUÉ SE LE VA A HACER

La vida no deja a veces más remedio
que dejar de nuevo el cielo abierto,
para encontrar algún nuevo beso
que olvide aquellos que me dio,

porque ya no te importará nada
después de ese ultimo frío
acompañando a un irónico "amor mío
ya te puedes ir en paz",

y eso que yo voy a saber
que por mucho que ande buscando,
los tuyos no pueden ser copiados,

pero hay que seguir hacia delante
y procurar no perecer
con otros que mal me saben.

CORRECCIONES

Mi pasión es verte sin nada en la cama,
no, perdón,
mi pasión es quererte con toda mi alma,

y jadear contigo de forma alocada,
no, perdón,
y pasear contigo por la mañana,

y ver tus labios besando mi sexo,
no, perdón,
y oír tu voz declamando mis versos,

y que tu humedad moje mis piernas,
no, perdón,
que tu verdad sea dulce y tierna,

me gusta ver tu excitante trasero,
no, perdón,
me gusta ser tu amante primero,

y notar tus pezones bajo la blusa,
no, perdón,
y notar sensaciones de canto de musa,

y joderte como un animal salido,
no, perdón,
y quererte hasta el final de los siglos,

y que me jodas como una profesional,
no, perdon,
que si me lloras sea pasional.

¿lo he estropeado o lo he arreglado?

LAS AVES Y EL HUMANO

Ella se apenaba porque los sueños no se hacían reales,
tenía su hermoso caballo con el que exploraba el bosque,
y le hablaba a los pájaros, a los linces, y las ardillas,
y mientras tomó agua de una fuente fresca, les decía

¿qué tenéis vosotros que parecéis ser tan felices?,
¿por qué vuestro cantar? vuestro volar alegre,
enseñadme vuestro secreto

el topillo afanoso se giró, la culebrilla paró su siesta,
el alcaudón pensaba "qué pregunta más extraña",
pero inmediatamente miró al ciervo, ¿qué tenemos?
¿qué tenemos nosotros para ser tan felices?,

¿yo? yo voy rumiando por el bosque, sé de brotes,
el alcaudón aprovechó, cantaba sus dotes,
se posó en la falda blanca de ella, bebió de sus manos,
y le contaba una a una historias de hermanos,

de por qué parecía tenor de solfeo el Abejaruco Europeo,
por qué la cresta erizada y pilla de la Abubilla,
el canto dulce y tan fino del Acentor Alpino,
la orgullosa alzada del Águila Calzada,
su primo rojo, el Alcaudón Dorsirrojo,
y cómo no hablar, del Alcaudón Real,
el caminar sí no sí de la Alondra Ricotí,
de todo lo que aprendía la Alondra Totovía,
del gran tesón del Ánade Azulón,
y también del tozudo Ánade Rabudo,
el alto y pardo Andarríos Bastardo,
del nunca quieto Ansar Careto,
y sobre el Archibebe Común o Claro,
o el Arrendajo Euroasiático,
y el nocturno jaleo del Autillo Europeo,
y de los Avetorillos y los Avetoros,
el Avión Común y el Avión Roquero,
y los graves runruneos, run run,
de la Avoceta, Avutarda o Azor Común,

ella le atendía con paz y entusiasmo,
le maravillaba tanto diverso pájaro,
y aunque sabía que solo estaba en la A,
le conminó a la B:

Alcaudón a hablar, pero antes, decidme,
si tanta diversidad se ha hecho necesaria
o es una forma de haceros diferentes.

No, no es que quisiéramos ser diferentes,
es solo que cada uno interpretamos los colores
de la tierra, de los árboles de las flores,
a nuestra manera.

Bueno, eso también lo hacemos los humanos
y no hay tantos humanos tan diferentes como ustedes,
¿es asunto quizás de que vosotros tenéis alas?

¡Ah! podría ser, no sé muy bien como responder,
pero decidme antes: ¿Qué es la felicidad?
Por la forma que ha dicho esa palabra hiciste
que nos calláramos, estamos intrigado.

Como podría explicarlo,
ser feliz es vivir sabiendo
que todas las cosas están bien,
que todo es justo,
que se tiene lo que se quiere tener,

y ¡anda! por la forma de preguntar parece
que sabes que todas las cosas no están bien.

No, no todas las cosas están bien.

Me es extraño, y ¿no todo justo?
y ¿no tienes lo que quieres tener?
¿Qué quieres tener?

¿Yo? vuestra alegría e inocencia,
y la simplicidad del día,
escuchar el agua, complaciente,
y beberla fresca,
y sentir la compañía
como tú de las aves amigables,
en el mundo de los hombres
no todo es amable.
Hay daño y alevosía,
celos y temor e hipocrecía.

Algo de eso oí, pero, díme
¿para qué la hipocrecía?

No sé como te lo diría,
algo así como esconderse tras las ramas
para que no le vea la presa
que le llega con la fe,
en fin, así es,
dejemos esta historia, y cuéntame la cé.

pues que no se queda manca la Bamacla Cariblanca,
y mucho menos su suegra la Carinegra,
el sentido agudo del Bigotudo,
la chispita de la Bisbita,
y el dúo, Campestre y Chico, de los Búhos,
el aparente enfado del Buitre Leonado,
y cómo olvidar al Búho Real,
o al aparente siniestro Buitre Negro,
o el esmero del Busardo Ratonero,
y la que no se anda por las hojas,
la pequeña Buscarla Pintoja,

Ay todo lo quiero saber,
no me lo puedo creer,
¡qué divertidos sois!
sígueme con la C.

Ay, vale tú, pues que está el Calamón Común,
muchos son Común; la Calandria, el Camachuelo,
la Canastera, el Cárabo y el Carbonero,
aunque por los pinos el Carbonero Garrapinos,
o el de mucho lustre del Carbonero Palustre...

Y ya ella, dulce, lleva alas por el cielo.

LA SOSPECHA

Ve tú Ana como to s'arregla,
si  na má tiene que tené fe,
que tú nunca la tiene,
qu'ere mu perdía,
tú siempre con esa pamplina
de aónde  andará mi Carmelo,

yo sé por qué lo digo
y no me lo diga má,
que tú no sabe ná,
qu'ese me guarda un secreto,
que yo lo sé, que se lo noto,
que me besa por besá
y s'está haciendo er tonto,

¿y a qué viene con flore?
y na má rosa, te paece poco,
ya quisiera yo un maromo
cantándome esos'óle,

que yo no quiero flore
sino beso de verdá,
que aunque me haga llorá
yo lo quiero queré,
pero es que no pué sé,
que ya no me quiere má,

anda ya Anita, no sea tonta,
cómo no te va'queré,
si na má hay que vé
sus'atensione y broma.

Qu'eso no namora,
ca mí no me importa
que busque aventura
argún día
en de ves en cuando,
que sé que no le dura,
pero esto qu'él se trae
es argo más sagrao.

Síguelo por la calle
y que no te vea,
y tú husmea
por si hay argo,

miedito me da,
mas qu'en el infierno,
má qu'e verlo enfermo,
verlo namorao,
porque lo mato y me mato
que hast'aquí tó llegó,
que quito el úrtimo latío
de nuestro corazón.

PORQUE NO TE HE VIVIDO-REPOSICIÓN-II

Yo nunca moriré si tú no me amas
porque no he vivido,
la noche ya no será paz callada
si no te he vivido,
ya no habrá sueños que agotarán mi alma
si no te he vivido.
El silencio del tiempo, arma agotada
si no te he vivido,
inútil ser del alma enamorada
si no te he vivido,
que falsa ilusión, que vida mas vana
si no te he vivido,
vegeto historias sin cuento, sin marcas
porque no he vivido,
reloj sin aguja, sin tiempos, nada
si no te he vivido,
ya no puedo morir pues tú no me amas
porque no he vivido,
estos versos serán vanas palabras,
si no te he vivido,
y ya esta queja será silenciada
si no te he vivido,
si no hubo principio, no empezó nada
porque no he vivido.

SEGUNDA CONVERSACIÓN

La llamé al teléfono y se me puso como una energúmena,
contándome una historia que ni me la podía creer,
- hasta aqui llego, y no lo quiero más ver -
calmA le dije, ya te lo dije,
no te precipites ni enciendas la cólera,
que la calentura te ofusca,
si haces daño por venganza, la venganza te busca,
es de mala saña, te lo advierto,
paciente como el diablo,
oculta como una bruja.

No se me calmó, me colgó...
y muchos años de ella no pude saber.

Pasados, creo, unos cuarenta,
la vi en un parque en el amanecer,
con un perro y una nena
que ni se parecía a ella ni a él.
le dije buenos días, ¿me recuerdas?
y me miró extRañada,
- sí - me dijo, -bonita mañana -
no me lo podía creer,
- ¿ya está? - ¿eso es todo?
- ¿cómo? - no logro entender -
-pues ¿de nuevo lo fuiste a ver?
- a ver que iba a hacer,
si no me dejaste ir a ti
con calentura...ni un poco.