domingo, 5 de abril de 2015

SIN CORAZÓN

Para qué ya matarme,
si ya estoy muerto,
si ya no me quiere
la que yo más quiero.

Yo ya me compré
en la feria las flores,
crisantemos de agua amarga
que decoren mis dolores.

Y si la mujer me olvida
nada puedo hacer,
que dios la bendiga
y me deje perecer.

Que en el amor no se tiene
ninguna compasión,
cuando ves que a otros ojos
ella los miró.

Y nada más cantando
voy por las calles,
recordando aquellos besos
cogido a su talle.

Para esto no hay perdón,
que está todo perdido,
que me quitaron el corazón
con el que la he querido.

Para qué ya matarme,
si ya anda muerto
este cuerpo sin sangre,
y el corazón quieto.

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